En 2012, la AFIP desistio de embargar las cuentas de Lopez

Pero no lo hizo porque súbitamente perdió interés en el reclamo, según dijo a la Justicia, y pese a que el monto adeudado era de unos 110 millones de pesos.

Así surge de un expediente en un juzgado de Ejecución Fiscal iniciado por la AFIP el 3 de agosto de 2012. Como se trata de un juicio ejecutivo, la respuesta del juzgado llegó rápidamente y cuatro días después el juez Elías Tapia ordenó el embargo pedido por el organismo recaudador.

Ahora el Gobierno denuncia que López no pagó $ 8.000 millones en concepto de ese impuesto de transferencia a los combustibles (ITC). Ese dinero, retenido a los contribuyentes, fue utilizado por la compañía para capitalizar a otras empresas del grupo. 

Como es de estilo en este tipo de juicios, la propia AFIP quedó así facultada para tramitar ella misma, a través de sus abogados, los embargos sobre “fondos y valores” de Oil Combustibles en base a los informes que brindara el Banco Central sobre las cuentas bancarias de la firma del Grupo Indalo. Sin embargo, ese mismo día, el titular de la Agencia 11 de la AFIP, donde estaba inscripta la firma del empresario patagónico, Gustavo Esperón, le indicó al abogado Osvaldo Rivero que desistiera del reclamo. Así consta en el expediente por una nota incorporada al mismo seguramente por el abogado.

Y el 13 de agosto de ese año, es decir diez días después de iniciado el juicio, el abogado efectivamente desistió del cobro de la deuda, y explicó escuetamente los motivos: “Carece de interés el reclamo fiscal”. Es decir, para la AFIP que en 2012 encabezaba el actual titular de la Auditoría General de la Nación (AGN), Ricardo Echegaray, $ 110 millones que debía Cristóbal López no eran de interés. Todo ello consta en el expediente judicial.

“Se informa que deberá proceder al desistimiento de la presente ejecución fiscal, de acuerdo a lo informado por la nota de la Sección Recaudación de fecha 7/8/12”, dice el texto previo firmado por el contador Esperón, dirigido a Rivero e incorporado en el expediente judicial. “Lo informado por la Sección Recaudación” seguramente sería la incorporación de esa deuda de Oil al discrecional régimen previsto en el artículo 32 de la ley de procedimiento fiscal. AFIP había iniciado en marzo una veintena de juicios a López de los que tuvo que desistir al advertir la firma se había inscripto en uno de esos planes.

La AFIP había reclamado, en el juicio de 2012, dos liquidaciones que registró como impagos: una por $ 61.7 millones y otra por $ 34 millones, lo que sumadas daban $ 95 millones, pero si se le agregaban los intereses reclamados por AFIP se llegaba al total de 110 millones de pesos reclamados y autorizados por el juez para el embargo. En ambos casos era por impuestos correspondientes al rubro “combustibles líquidos” (L23966 en la numeración del organismo).

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