Immobile, de patito feo a Bota de Oro

Deportes - España
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Fue considerado un jugador de segunda categoría y ninguneado durante años, y ahora es el futbolista del momento en Italia e incluso en Europa. Su caso es un fenómeno en el fútbol.
A sus 30 años, Ciro Immobile (Torre Annunziata, 20 febrero 1990), delantero del Lazio, internacional con la selección de Italia en 39 veces ocasiones, ha ganado la Bota de Oro, superando a los más famosos goleadores europeos como Robert Lewandowski, Cristiano Ronaldo o Leo Messi. Immobile pasó por España y Alemania sin pena ni gloria. Hoy quizás el Dormund y el Sevilla lo añoren, porque es un extraordinario delantero, muy revalorizado. Desde 2007 no ganaba un italiano la Bota de Oro. Entonces fue Totti. No deja de llamar la atención que el mejor goleador europeo en una temporada histórica, al estar marcada por el coronavirus, haya salido de Italia, patria del «catenaccio», el esquema táctico que fortifica la defensa. Pero los tiempos están cambiando y hoy la serie A italiana tiene el récord de goles en las ligas europeas de 20 equipos. La historia de Ciro Immobile en el fútbol no ha sido fácil. Hoy está considerado como un delantero completo, con fácil regate, olfato de gol y tiro desde cualquier posición con los dos pies. Se le admira tanto por su juego resolutivo como por sus cualidades humanas, en particular su compañerismo. Por ejemplo, al terminar el partido con el Brescia, al que marcó en el estadio Olímpico de Roma su gol número 35, superando así al polaco Lewandowski, su primera declaración fue de agradecimiento al equipo: «Doy las gracias a mis compañeros que han hecho todo lo posible para que yo marcara. La Lazio es como una familia. Tengo una excelente relación con el presidente Lotito, y Simone Inzaghi es el mejor entrenador que he tenido». Immobile ha alcanzado por fin la gloria, pero se la ha trabajado. Vale la pena detenerse en su trayectoria. Llegó al Borussia Dortmund en el verano del 2014, a los 24 años, tras dejar el Torino y ser máximo goleador italiano. Con Klopp en el banquillo, no logró integrarse, y lo consideraron un fracaso como delantero. Del napolitano Immobile aún recuerdan en Alemania que era una flecha circulando por las calles de la ciudad de Dormund, como habitualmente se hace en Nápoles. Dicen en Italia que ante la mala clasificación del equipo alemán, Ciro se convirtió en un verdadero chivo expiatorio. Pero la realidad es que en la Bundesliga marcó solo tres goles a lo largo de la temporada. Recaló después en el verano de 2015 en el Sevilla, donde tampoco tuvo fortuna ni oportunidades. Solo marcó dos goles. Muy pronto, en enero 2016, acabó cedido por unos meses, hasta julio, al Torino. Turín representaba para Ciro Immobile una experiencia agridulce: En 2007, a sus 17 años, desde el Sorrento pasó al juvenil de la Juventus que pagó 80.000 euros por el traspaso. Dos años después, debutó con el primer equipo, sustituyendo en los minutos finales a Del Piero. Tampoco encajó con la Juventus, que lo cedió al Siena, Grossetto y Pescara, todos ellos de la Serie B. Sus 28 goles en la temporada 2011-2012 con el Pescara lo convirtieron en el máximo goleador y contribuyó a su ascenso a la serie A. La Vecchia Signora lo traspasó en el 2012 al Genoa, en copropiedad, donde acabó con más sombras que luces: solo cinco goles en 34 partidos. Finalmente, la Juventus optó por la venta al Torino en el 2013, donde brilló en su primera temporada: Sus 22 goles en 33 partidos lo convirtieron en el máximo goleador de la serie A y le abrieron las puertas del Dortmund. Tras su paso por Alemania y España, y la breve cesión al Torino, el Sevilla lo vendió definitivamente en julio 2016 a la Lazio, con 26 años. Es en el equipo albiceleste donde Immobile está forjando su leyenda. En la temporada 2017-2018 ya fue el máximo goleador de la Serie A, por segunda vez, con 29 goles, galardón compartido con Mauro Icardi, entonces jugador del Inter. Casado, padre de tres hijos, para Immobile nada parece ya imposible en el fútbol, después de una media de gol calificada de extraordinaria: 0,7 con la Lazio, 0,6 en su carrera, datos que lo colocan entre los 10 mejores delanteros de siempre en Italia. Nunca levantó la voz, le gusta hablar con goles en el campo, con cifras de gran delantero, aunque hasta ahora no ha tenido el reconocimiento que merecía. Pero su temporada en la que ganó la Bota de Oro será recordada.

Fuente La Razon:

https://www.abc.es/deportes/futbol/abci-immobile-patito-bota-202008020138_noticia.html

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