Escándalo en Washington: afirman que Rusia ofreció dinero a los talibanes para matar tropas de EE.UU.

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Aún en medio de la conmoción por la pandemia de coronavirus y las masivas protestas raciales, en Estados Unidos la noticia cayó como una bomba. El viernes

pasado, The New York Times reveló que los servicios secretos rusos habrían ofrecido en secreto dinero a los talibanes para que asesinaran a militares estadounidenses y británicos desplegados en Afganistán, con el fin de desestabilizar a ambos países.

Las revelaciones impactantes no terminaron ahí. El lunes, el diario afirmó también que el presidente Donald Trump había recibido esta información por escrito, y no hizo nada al respecto. Citando a dos funcionarios que hablaron en off, The Times aseguró que el tema de las recompensas rusas llegó hasta el escritorio del presidente a fines de febrero, mediante el tradicional reporte diario que el mandatario recibe. La cadena CNN confirmó la historia, pero aseguró que el documento databa de "la primavera" boreal.

Se sabe que Trump no es adepto a leer su resumen diario de forma regular, ya que privilegia la información de cadenas conservadores sobre los grandes asuntos del día. Sin embargo, se ha dicho que recibe resúmenes orales de inteligencia hasta tres veces por semana.

The New York Times afirmó que Donald Trump sabía que Rusia le había pagado a los talibanes para que mataran tropas estadounidenses en Afganistán. / REUTER

The New York Times afirmó que Donald Trump sabía que Rusia le había pagado a los talibanes para que mataran tropas estadounidenses en Afganistán. / REUTER

Según la información ofrecida por el diario, fuentes de inteligencia de EE.UU. afirman que la operación incentivada por Moscú resultó en la muerte de algunas tropas del país en Afganistán, aunque aún no estaba claro cuántas, ni tampoco si fuerzas de otros países también habían sido víctimas. En 2018, las fuerzas estadounidenses sufrieron 10 bajas producto de fuego enemigo, o por bombas. En 2019, fueron 16 las muertes, y en lo que va de 2020, se produjeron 2 más.

A esto hay que agregarle las tropas que murieron en lo que se llama incidentes "verdes o azules", lo que se refiere a enfrentamientos con las fuerzas de seguridad afgana, que algunos estiman son infiltradas por los talibanes.

Frente a la información ofrecida por el diario, el Pentágono aseguró que hasta el momento no había hallado ninguna prueba que corrobore que Rusia había ofrecido dinero a los talibanes para que mataran soldados estadounidenses y a sus aliados en Afganistán.

"Hasta la fecha, el Departamento de Defensa no tiene pruebas que corroboren y validen las recientes alegaciones" publicadas por la prensa, señaló Jonathan Hoffman, el vocero del Pentágono. A su vez, aseguró que Washington siempre se toma la seguridad de sus fuerzas en Afganistán, y en todo el mundo, de forma "muy seria", y que continuamente estaban "adoptando medidas para evitar el daño de potenciales amenazas".

El Pentágono se alineó así con lo que dijeron en público tanto la Casa Blanca como el propio presidente, Donald Trump. "No hay consenso dentro de la comunidad de inteligencia sobre estas alegaciones", dijo la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Kayleigh McEnany, después de que la oposición demócrata en el Congreso exigiera una sesión informativa para averiguar qué sabía Trump y cuándo lo supo. "Los datos de inteligencia son verificados antes de llegar al presidente de Estados Unidos. En este caso no se verificaron", afirmó.

Trump, por su parte, sostuvo el domingo que "probablemente se trata de otra farsa fabricada sobre Rusia, tal vez por las noticias falsas de 'The New York Times', buscando hacer quedar mal a los republicanos". Agregó también que los servicios de inteligencia no había considerado tales informaciones como "creíbles".

Niñas ponen flores en una tumba en Afganistán. / REUTER

Niñas ponen flores en una tumba en Afganistán. / REUTER

Los talibanes, por su parte, negaron las acusaciones de que recibió dinero de Rusia para matar estadounidenses en Afganistán. Un informe de The Associated Press afirma que Rusia empezó a pagar las sumas a principios de 2019, cuando Zalmay Khalilza, el enviado de paz de Estados Unidos, intentaba llegar a un acuerdo con el grupo insurgente para poner fin a la guerra más larga de Estados Unidos y retirar a las tropas estadounidenses.

La información también fue desmentida por el Kremlin. "Estas afirmaciones son totalmente falsas", aseveró este lunes el portavoz de la presidencia rusa, Dimitri Peskov.

Una llamada para bajar la tensión

En medio de la controversia, se supo además que el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, llamó al negociador jefe de la fuerza insurgente afgana.

Pompeo y el mulá Abdul Ghani Baradar tuvieron una videoconferencia de prensa el lunes por la noche. Allí, Pompeo insistió en que los insurgentes reduzcan la violencia en Afganistán, y abordó formas de avanzar en el acuerdo de paz firmado en febrero entre Washington y los talibanes, indicó en Twitter el vocero talibán Suhail Shaheen. No se sabe si se discutieron las acusaciones de que algunos milicianos talibanes recibieron dinero para matar a soldados de Estados Unidos y la OTAN en Afganistán.

El enviado de paz de Estados Unidos, Zalmay Khalilzad, está recorriendo la región en un esfuerzo de avanzar en el acuerdo. Este martes estará en Uzbekistán, y tiene previsto llegar a Islamabad, la capital paquistaní, más tarde ese día, o el miércoles. Luego viajaría a Doha, Qatar, donde los talibanes tienen una oficina política.

El enviado de paz de Estados Unidos, Zalmay Khalilzad (izquierda), y el mulá Abdul Ghani Baradar, negociador jefe de los talibanes, en una foto en febrero de 2020. / EFE

El enviado de paz de Estados Unidos, Zalmay Khalilzad (izquierda), y el mulá Abdul Ghani Baradar, negociador jefe de los talibanes, en una foto en febrero de 2020. / EFE

Debido al riesgo del COVID-19, Khalilzad no viajaría a Kabul, y en su lugar tendría videoconferencias con los líderes talibanes en la capital afgana, según un comunicado del Departamento de Estado de Estados Unidos. El maltrecho sistema de salud afgano está teniendo problemas para gestionar la pandemia y se cree que la cifra de infecciones supera de lejos los reportes oficiales de 31.000 casos y 733 muertes.

La implementación del acuerdo entre Estados Unidos y los talibanes ha llegado a una fase crítica en la que se espera que el gobierno afgano y los insurgentes entablen un diálogo sobre el marco para una posguerra, que pondría fin a los combates e introduciría a los insurgentes en la esfera política.

Se espera que las conversaciones comiencen en algún momento en julio, si ambas partes cumplen una promesa incluida en el acuerdo con Washington para liberar a miles de prisioneros. Pero las liberaciones se han visto marcadas por los retrasos.

Pompeo y Baradar hablaron sobre "la implementación del acuerdo, la retirada de tropas extranjeras, liberación de prisioneros, inicio del diálogo intra-afgano y reducción de operaciones (militares)'', según Shaheen. El Departamento de Estado de Estados Unidos no hizo comentarios sobre la videoconferencia.

Una fuente estadounidense familiarizada con el proceso de paz dijo que Pompeo hizo hincapié en que los talibanes cumplan su compromiso de combatir a otros grupos armados en Afganistán, y en concreto grupos terroristas que puedan amenazar a Estados Unidos o sus aliados, en referencia al grupo extremista Estado Islámico. La fuente habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado a comentar el tema con la prensa.

Fuente: AP, DPA, AFP y The New York Times