Coronavirus en Francia: Renault despide a 5.000 empleados mientras Emmanuel Macron intenta relanzar la industria automotriz

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Cuando el presidente francés Emmanuel Macron presentó este martes su plan de 8.000 mil millones de euros para relanzar la industria automovilística duramente afectada por el

title="coronavirus" target="_blank">coronavirus​, la empresa francesa Renault anunció la supresión de 5.000 puestos de trabajo desde ahora hasta el 2024. Un plan de ajuste de 2.000 millones de euros, el mismo día del relanzamiento de los autos ecológicos de Macron.

“La crisis sanitaria que estamos viviendo ha traído un frenazo masivo a nuestra filial automovilística”, reconoció Emmanuel Macron, sin disimularlo. Desde la fábrica de Valeo, en Pas de Calais, el jefe de Estado presentó su muy esperado plan de relanzamiento del sector automovilístico.

“Ante la evidencia de que a fin de junio había medio millón de automóviles sin vender en Francia en comparación al año precedente”, el gobierno comenzó a actuar. “Excepto en la guerra, esto jamás se vio”, describió el presidente.

Así lanzó un plan para el relanzamiento de vehículos, impulsando la compra de automóviles eléctricos o híbridos por los consumidores. “Toda renovación del parque automotor es bueno ecológicamente”, dijo.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, este martes durante una visita a la fábrica de Valeo, en la ciudad de Etaples. /EFE

Cada vehículo ecológico eléctrico comprado por primera vez recibirá un bono de 7.000 euros para los particulares y 5.000 euros para las empresas y colectividades. Otro bono de 2.000 euros está contemplado para la compra de vehículos híbridos recargables y que, hasta ahora, habían quedado excluidos del plan de ayuda.

Para sostener este nuevo parque automotor ecológico, el presidente anunció la colocación de estaciones de carga para los vehículos eléctricos en todo el territorio francés, donde actualmente hay muy pocos. El objetivo es tener 100.000 para el año 2021, cuando inicialmente ese era el plan para 2022.

Cada particular que decide abandonar su vehículo diesel o naftero contaminante recibirá una ayuda de 3.000 euros, que llegará a 5.000 en el caso de un auto eléctrico. Para beneficiarse deberá justificar un ingreso fiscal inferior a 18.000 euros. Al menos tres cuartos de los franceses podrán conseguirlo.

El Grupo Renault anunció un plan de ajuste de 2.000 millones de euros. /EFE

Esta política de relanzamiento de la demanda representa un esfuerzo de mil millones de euros del Estado, "sin que los constructores deban reducir sus volúmenes de producción”.

El gobierno va a movilizar 200 millones de euros de subvenciones para los productores de equipos y los subcontratistas. El Estado aportarará 400 millones de euros y a los dos grandes constructores franceses, 100 millones de euros a cada uno. “Sabemos que las empresas pequeñas están enfrentando situaciones muy duras”, afirmó el presidente.

Para Macron, este plan de relanzamiento es “un pacto entre el Estado, las empresas y los asalariados”, con el Estado aportando 8.000 millones de euros en total.

“Las filiales se han comprometido a una relocalización de la producción a valor agregado”, especificó.

Con ese criterio un millón de vehículos eléctricos, híbridos o híbridos recargables van a ser fabricados en 2025 en Francia.

PSA (Peugeot) va a aumentar la producción de automóviles eléctricos e híbridos. El grupo ha aportado 300 millones de inversiones en sus sitios de Possy, Sochaux, donde se producirá el 3008 eléctrico, y Mulhouse. El proyecto de PSA es aumentar a 130.000 vehículos eléctricos e hibridos en el 2021.

El plan de despidos de 5.000 personas en Renault ha sido acordado con el gobierno porque la empresa participará en este plan de reconversión ecológica. Los despidos no serán a seco sino que se privilegiará en no reemplazo de los efectivos que se van a la jubilación e incluye un plan de retiros voluntarios. Pero quieren evitar este método porque es costoso y siempre parten en ellos los mejores trabajadores.

El gobierno fue “intransigente sobre la preservación de los cuatro sitios" que Renault busca cerrar en Francia. Pero no se opone a la reestrucruración. El presidente de Renault, Jean Dominique Senard, se reunió con Emmanuel Macron para discutir las medidas de acompañamiento en esta reorganización industrial.

Renault se habría comprometido de mantener en Francia la producción de un motor eléctrico destinado a Nissan y Mitsubishi, sus aliados japoneses, y no en Asia y ensamblajes de valor agregado.

También Renault mantendría con sus empleados una negociación para mantener el “teletrabajo”, que practicó en la crisis. Se aplicaría a su centro de investigación. Renault formaría parte junto a Total y Peugeot del “Airbus de baterías eléctricas” con incorporación de capital.

Macron garantizó a los trabajadores de los sitios de Maubeuge y Douai que tenían “todas las garantías para el porvenir”. El caso Renault y sus amenazas de cerrar sus cuatro sitios en Francia forzó al gobierno a acelerar el plan de salvataje del automóvil.

París, corresponsal

 

Clarín

 

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