Guzmán no pagó y busca mejorar la oferta a los acreedores para evitar un default duro

Economia
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Argentina incumplió el pago de intereses de tres bonos. Fue por un vencimiento que era del 22 de abril y que tenía 30 días para usarse como "período de gracia". Por esa razón,

el país entró en "default técnico". El ministro de Economía, Martín Guzmán, cree que es posible llegar a un acuerdo con los acreedores en las próximas semanas para regularizar la situación y de ahí que el país, en el corto plazo, no enfrentará demandas judiciales. La nueva fecha de vencimiento de la oferta argentina es el 2 de junio.

Guzmán manifestó que puede haber una mejora de la oferta "en los próximos días". “Las negociaciones continúan por un sendero que consideramos positivo. Mi visión es que estamos experimentando un mayor entendimiento mutuo entre las dos partes”, dijo el funcionario.

La oferta del Gobierno argentino, que fue extendida dos veces, valuaba la tenencia de los acreedores en alrededor del 40% de su valor nominal. Los bonistas la consideraban baja. Los principales grupos que negocian con el país quieren un mínimo del 60%. La deuda en negociación es de US$ 68.842 millones.

La sensación de varios analistas es que una oferta que reconozca el 50%, o algo más del valor de las acreencias, tendría chances de ser aceptada. "Para Argentina, es esencial que el acuerdo esté alineado con la capacidad de pago del país”, insiste Guzmán.

Aunque los acreedores están en condiciones de legales de iniciar un pleito contra el país, los mayores acreedores manifestaron que esperarán la reacción del Gobierno argentino. Entienden que si se demuestra capacidad de pago, un acuerdo puede ser factible.

“La razón por la que extendimos (el plazo de) la oferta es técnica. Estamos planeando realizar modificaciones con el objetivo de alcanzar un acuerdo sostenible con nuestros acreedores”, dijo Guzmán.

La propuesta argentina contemplaba una quita del capital del 5% y un recorte de los intereses del 63%. También dejaba establecido que el país no pagaría hasta 2023. Ese punto parece el más complicado con los acreedores. Reclaman que haya pago de intereses antes y que sean "trade flat". Esto quiere decir que cuando pague intereses el bono, cobrará el tenedor del bono en ese momento y no al momento que correspondía el vencimiento.

El vencimiento impago de ayer correspondía a tres bonos. Son cupones de intereses por US$ 503 millones correspondientes a tres bonos globales -uno que vence en 2021, otro en 2026 y otro en 2046- que se emitieron el 22 de abril de 2016, en los primeros meses del gobierno de Mauricio Macri. Se emitieron para pagarle a los fondos que no entraron a los canjes de deuda de 2005 y 2010. Esas firmas litigaron en la justicia de New York -la jurisdicción en que se emite la deuda argentina- y ganaron.

El Gobierno intenta que el "default" del viernes sea visto como "blando" o transitorio, ya que el país sigue negociando con los acreedores. El viernes se publicó en el Boletín Oficial la extensión de la oferta -por 10 días más- como Economía ya había anticipado a la SEC (el regulador de las operaciones bursátiles en Estados Unidos) que haría.

Los bonos de la deuda argentina en dólares tuvieron rendimientos de entre 4% y 6%. Desde que comenzaron los rumores de arreglo, la recuperación de los títulos argentinos va de 20% a 35%.

El Comité de Acreedores de Argentina (ACC por sus siglas en inglés) objetó la decisión del Gobierno de no cumplir el pago de sus bonos internacionales, que tenían vencimientos por US$ 503 millones. Sin embargo, dejó abierta la puerta para seguir negociando.

El Grupo Ad Hoc de Tenedores de Bonos, que asesora White & Case y está liderado por fondos internacionales como BlackRock, Ashmore y Fidelity, entre otros,  reclamó que el Gobierno argentino hace un mes que no tiene "ninguna comunicación sustancial" con sus acreedores. Y pidió una discusión "directa e inmediata entre las partes".

"Argentina anunció que extenderá por segunda vez su oferta de canje inicial, y los medios de comunicación informaron que Argentina no realizará los pagos de intereses vencidos de sus bonos", expresaron. "Si bien la falta de pago de dichos intereses por parte de Argentina resultará en defaults en las distintas emisiones de bonos, el Grupo entiende que Argentina ha expresado su intención de conversar con los acreedores durante la próxima semana para tratar de encontrar una solución integral", afirman.

El Grupo Ad Hoc es uno de los tres en los que se dividieron los bonistas. Está formado por administradores de activos que colectivamente poseen aproximadamente US$ 16.700 millones de bonos internacionales de Argentina, es decir cerca del 25% de total de bonos sujetos a este canje, suma que alcanza los US$ 66.000 millones. Este grupo tiene entonces una porción de bonos que puede bloquear cualquier acuerdo que se busque alcanzar con otros grupos de bonistas.

El ACC  "reconoce la intención del gobierno argentino de 'permitir que los inversores continúen contribuyendo a una exitosa reestructuración de la deuda", según expresaron.