Las inconsistencias de Guzmán y el Gobierno con el cepo cambiario y la política económica

Economia
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Domingo 13 de septiembre. La Nación. Martín Guzmán, ministro de Economía, dice: “Cerrar más el cepo sería una medida para aguantar y no venimos a aguantar sino a tranquilizar la economía”.

Lunes 14 de septiembre. Ambito Financiero. Cecilia Todesca, vicejefa de Gabinete, dice: “Vamos a continuar tratando de defender este cepo, así como está. Cuanto más dura es la regulación, más se abren las brechas”.

¿Cómo se llama la obra? Haz lo que digo, no lo que hago.

Dos de los principales responsables de la conducción de la política económica eludieron dar pistas de lo que el Gobierno tenía en mente hacer con un precio tan sensible como el del dólar. Algo entendible a la hora tomar medidas, pero que puede significar pérdida de credibilidad. Hace diez atrás, en la presentación del resultado del canje local, Guzmán respondió ante Clarín que seguirían los US$ 200 por mes. Y no hubo pistas de que se incluirían allí dentro los gastos de tarjeta en dólares. El Gobierno endureció finalmente el cepo.

¿Por qué creer de ahora en más en una declaración oficial cuando los planes avanzan de manera subterránea y los problemas se niegan?

Los responsables de la conducción económica han mostrado en este tiempo un discurso evasivo y sinuoso que a la larga denota la falta de definiciones. Las maneras y formas a la hora de hacer política económica no han despertado confianza con el sector privado ni con dirigentes políticos, principalmente de la oposición. Tampoco con gobernadores del oficialismo que por estas horas enfrentan problemas para pagar salarios aunque no lo plantearán (al menos por el momento), de manera pública. ¿Así irá a negociar Guzmán al Fondo Monetario? ¿A Washington?

En la negociación con los bonistas privados el ministro mostró flexibilidad. No podía de entrada dar a conocer ‘sus cartas’ porque se habría debilitado, pero su palabra y su figura se fueron desgastando.

Las empresas tampoco confían en el actual gobierno. La prueba es que en el último tiempo muchas han decidido irse del país o achicar su exposición inversora.

Finalmente, el propio Presidente deterioró su palabra en un tema económico cuando la semana pasada anunció que la Nación bajaba el coeficiente de coparticipación de la recaudación del Tesoro a la Ciudad de Buenos Aires. Expertos en finanzas públicas consideran que la movida es justificable desde la equidad y la eficiencia. Puede ser opinable y es debatible desde la teoría de las finanzas públicas: ¿pero hacía falta avisar a los dirigentes del arco política un minuto antes del anuncio?

El manejo de la palabra y las expectativas en la economía importan. Ayer hasta economistas del Banco Central que no suelen hablar con la prensa atendieron mensajes de periodistas y aclaraciones por WhatsApp de las medidas anunciadas en una conferencia de prensa que no fue transmitida y merecía un mecanismo más transparente de comunicación para un tema tan sensible como el dólar. La economía no sólo se hace, sino también se transmite.