Descubren un plan para asesinar a un juez con sicarios brasileños del PCC

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Un peligroso delincuente que es investigado en Misiones por tres homicidios vinculados al narcotráfico estaba planificando el asesinato de un juez de Instrucción de Posadas. El dato se conoció

cuando la Justicia ordenó revisar los teléfonos celulares de cuatro personas que fueron detenidas a fines de mayo con armas y uniformes de la Policía Federal.

La emboscada y ataque a balazos contra Fernando Luis Verón, de 52 años, iba a ser concretada por sicarios brasileños de la poderosa y temible organización criminal Primer Comando de la Capital (PCC) que llegarían exclusivamente para el ataque, pero el cierre de las fronteras hizo que todo se frustrara.

Al menos dos personas de Posadas se encargaron de estudiar la ruta que el magistrado usaba al desplazarse hacia el Juzgado y viceversa, como también buscar el lugar más adecuado y conseguir las dos motos que garantizaran una fuga segura.

Del análisis de los mensajes y llamados realizados entre el 10 y el 13 de marzo, se pudo establecer que las comunicaciones de los detenidos era con el penal de Ezeiza, donde está alojado desde octubre del año pasado Néstor Fabián "Negro" Rojas (54).

El preso está acusado de un doble crimen narco en Posadas en diciembre de 2015, más el asesinato de un mecánico de la localidad de Gobernador Roca a principios de agosto de 2018. Este último se encargaba de fabricar dobles fondos en vehículos que luego eran usados para transportar marihuana y también usaba su casa como centro de acopio del estupefaciente.

Rojas estaba alojado en una cárcel de mediana seguridad de Misiones, pero el juez Verón pidió su traslado luego que Gendarmería interceptara a cuatro brasileños que ingresaron a la provincia en una Honda HRV en la que llevaban siete pistolas: cuatro calibre .380 de origen turco, dos nueve milímetros, y una calibre .40 americana, además de silenciadores, precintos, camperas, chombas y gorras con inscripciones de la Policía Federal Argentina.

Aunque nunca se supo con certeza qué planes tenían los brasileños -tres de ellos indocumentados-, un informe reservado señalaba que la misión del grupo era rescatar a sangre y fuego al “Negro” Rojas del penal de Puerto Rico.

Su posterior traslado a Ezeiza -adonde también llevaron luego a los brasileños- no hizo más que enfurecer más al peligroso capo narco, que ya estaba procesado por emboscar y ejecutar dentro de un auto a Sebastián Vega (35) y Rodrigo Ibarra (27) en Posadas; y al mecánico Aldo Canteros (31).

Aldo Canteros (31), el mecánico asesinado en Misiones.

Aldo Canteros (31), el mecánico asesinado en Misiones.

En Buenos Aires, Rojas recibía visitas de su cuñado Andy Torres y de Luis Miguel Baden, quienes serían los encargados de articular con los sicarios el ataque al juez.

El intercambio de llamados y mensajes fue precisamente con ellos. En esas conversaciones incluso les indicó que los sicarios debían movilizarse en dos motos Honda Twister y usar ametralladoras para asegurarse la muerte del magistrado.

El rápido avance del coronavirus​ en la región derivó en el aislamiento social obligatorio y eso frustró el ataque, o al menos lo retrasó. Todo quedó en suspenso, ya que resultaba casi imposible el traslado de los sicarios en una provincia llena de retenes policiales instalados en las rutas.

El 26 de mayo, Gendarmería alertó al juez de Instrucción Marcelo Cardozo que habían dado con posibles contactos locales de los brasileños detenidos en la ruta con el arsenal.

Detenciones en Misiones, vinculadas con el plan criminal de Néstor Fabián "Negro" Rojas (54) para matar a un juez. Foto El Territorio.

Detenciones en Misiones, vinculadas con el plan criminal de Néstor Fabián "Negro" Rojas (54) para matar a un juez. Foto El Territorio.

Al allanar una casa de la zona periférica de Posadas, detuvieron a Baden con un auto trucho, un fusil M16, una pistola Glock e indumentaria del GOEF de la Policía Federal. Junto a él fueron apresados otros tres hombres -uno de ellos soldado voluntario- y a todos se les secuestraron los teléfonos celulares.

El juez ordenó peritar los aparatos en busca de posibles nexos y también los planes que tenían los delincuentes. Fue entonces que se toparon con el plan para asesinar al juez Verón.

La droga hallada en lo del mecánico asesinado.

La droga hallada en lo del mecánico asesinado.

Fuentes judiciales dijeron que el grupo tenía bien identificada la ruta que solía usar el magistrado y hasta el semáforo en el que lo iban a emboscar, pero habían marcado una casa equivocada.

“Tenían identificada una vivienda de dos plantas y no se condice con la del juez”, detalló uno de los investigadores.

Qué es el PCC

El Primer Comando de la Capital (PCC) es la organización criminal más grande y poderosa del Cono Sur. Con 30 mil miembros activos en Brasil (10 mil de ellos en su zona de origen: San Pablo) y entre 500 y 900 en Paraguay, logró expandirse por la región con singular éxito desde su fundación, hace 25 años, en las superpobladas cárceles brasileñas.

Usando un sistema de red que va más allá de los penales, un código anti violación, otro anti uso de crack tras las rejas y un sistema de pago de cuotas (sumado a un "bautismo" a través del cual dos padrinos presentan al postulante), el Primer Comando Capital crece. Y hoy está a las puertas de Argentina.

En los últimos años, comunicaciones reservadas del Ministerio de Seguridad de la Nación llevaron el alerta a la frontera del NEA y la Mesopotamia, principalmente a Misiones. Y los fantasmas parecieron volverse más reales a mediados de 2019 cuando la Justicia en lo Penal Económico Federal detuvo a 30 miembros de una organización local que, entre otras cosas, importaba por correo desde Estados Unidos piezas de fusiles semi automáticos. Acá los armaba y los comercializaba a grupo criminales, el PCC entre ellos.

Si bien los especialistas en crimen organizado coinciden en que el Primer Comando Capital no está presente en la Argentina, todos se cuidan de agregar un prudente "de momento" en su diagnóstico.

EMJ