Se puede concordar o no con el estilo de un medio periodístico, pero cuando este trata en sus artículos temas que tienen que ver con el interés de la sociedad sobre la actuación de sus gobernantes, la justicia debe respetar la libertad de prensa. La pregunta del millón, seria: ¿Alguien esta detrás de esta denuncia?
La utilización de un medio de comunicación para exponer ideas referidas a cuestiones de interés público supone -inexorablemente- la admisión de los valores de libertad y riesgo propios del uso -en el caso: el comentario o la serie de comentarios al texto recibidos según las posibilidades de la tecnología utilizada; es que “[l]os valores libertarios de quienes crearon y desarrollaron Internet, a saber, los investigadores académicos informáticos, los hackers, las redes comunitarias contraculturales y los emprendedores de la nueva economía determinaron una arquitectura abierta y de difícil control; (Molina Quiroga, “Contenidos publicados en Internet”, LL del 23/02/11); en una sociedad democrática, la prensa debe informar ampliamente sobre cuestiones de interés público, que afectan bienes sociales,” ([CIDH, “Kimel vs. Argentina”, Se. del 02/05/08], párrafos 87 y 88).
Se ha sostenido que:”en la arena del debate sobre temas de alto interés público, no sólo se protege la emisión de expresiones inofensivas o bien recibidas por la opinión pública, sino también la de aquéllas que chocan, irritan o inquietan a los funcionarios públicos o a un sector cualquiera de la población” (CNACrimyCorrec, sala VI, cita online AR/JUR/847/2010).
. Se trata de un contexto marcado por un irrestricto derecho a la libertad de expresión y de opinión (art.32 CN); en cuarto lugar por cuanto dicha garantía desde 1994 ha adquirido rango convencional (“Kimel”; “Fontevecchia”, “D`Amico”, entre otros, CIDH); Asimismo, la utilización de un medio de comunicación para exponer ideas referidas a cuestiones de interés público supone -inexorablemente- la admisión de los valores de libertad y riesgo propios del uso -en el caso: el comentario o la serie de comentarios al texto recibidos según las posibilidades de la tecnología utilizada-.
Sobre el articulo en cuestión así se expresa el sitio Realpolitik:
La asesora presidencial que saltó a la fama luego de que se conocieran sus visitas a la Quinta de Olivos a altas horas de la noche, pidió la eliminación de tres publicaciones realizadas en Agencia NOVA en el marco del escándalo del OlivosGate que tiene a maltraer al gobierno de Alberto Fernández.
Al parecer, dos cosas quedan claras de las costumbres del presidente Alberto Fernández, la primera dama Fabiola Yáñez y su entorno social. La primera, es que la libertad de expresión y prensa tiene un límite bastante estrecho, establecido caprichosamente por lo que al matrimonio presidencial le resulta adecuado. La segunda, es que el pasado de ambos y su entorno dista mucho de ser el ideal.
Yáñez hace su mejor esfuerzo por parecer elegante y sofisticada ante el ojo público, como una integrante de la realeza o, incluso, como una copia algo diluida de Juliana Awada. Aunque no se le reconozca ningún tipo de ingreso en blanco desde hace al menos dos años. Tal vez sea un insuficiente asesoramiento en la materia o, quizá, su pasado como vedette de la calle Corrientes, sus actuaciones en portaligas y con lo mínimo disponible para tapar su humanidad.

Agencia NOVA publicó fotos de Sofía Pachi sin bloquear las partes íntimas.
Algo parecido ocurrió con su asistente Sofía Pacchi. Lejos de una carrera profesional o diplomática, Pacchi tiene un pasado atravesado por fotografías desnudas de alto voltaje, revistas para hombres y presencias en boliches bailables. Nada de lo que uno esperaría de una asesora presidencial, pero la política tiene sus curiosidades. Agencia NOVA, el medio que dirige Mario Casalongue, una vez más, difundió una serie de imágenes acompañadas de una investigación en torno al patrimonio de la modelo y su rol como asesora en ceremonial y protocolo en la Quinta de Olivos.
Días atrás, al igual que ocurrió con Fabiola Yáñez y el presidente, Pacchi se desayunó con su pasado publicado en el portal Agencia NOVA. El trabajo periodístico de investigación consiste, precisamente, en sacar a la luz aquello que, por una razón u otra, busca ser mantenido en las sombras por el poder político. En este sentido, la agencia de noticias no habría hecho otra cosa que su trabajo.
Sin embargo, tanto Pacchi como la Justicia no lo entendieron así. Emulando la maniobra judicial que inició el matrimonio presidencial, la asesora de Yáñez decidió embestir judicialmente con el objetivo de borrar con el codo su pasado y sobre todo parte de su presente: su rol en la Quinta de Olivos, su vínculo con Alberto Fernández, su relación con el empresario taiwanés Chien Chia Hong, sus visitas de trasnoche y sus fotografías con poca o nula ropa.
En las últimas horas, la Justicia decidió intimar al medio NOVA, por lo que fue obligado a dar de baja la nota periodística. Otra vez, la censura avanzó sobre la libertad de expresión y la de los periodistas para informar. Otra vez, la Justicia falló a favor de unas pocas personas que intentan borrar su pasado con el codo, en vez de asumir que, en definitiva, su pasado es parte de quiénes son.





