La vicepresidenta tomó la palabra en el Acto por el Día de la Democracia; cuestionó las “nuevas formas de persecución” a los dirigentes del campo popular.
La vicepresidenta Cristina Kirchner tomó la palabra en el acto del Día de la Democracia. “¡Que no se hagan los giles!”, lanzó en un momento. “Esos que van a la televisión a tirar números a la bartola”, siguió en un tono crítico.
Y empezó a enumerar logros de su gobierno: “Dejamos la jubilación más alta de Latinoamérica”. Siguió: “Duplicamos la clase media. Sí, el peronismo, el peronismo le pese a quien le pese del 2002 al 2012 duplicó la clase media en la Argentina”. Entonces, se vivió uno de los momentos de más fervor y aplausos. “Por más de que a alguno no le guste, huela mal: los peronistas generamos más clase media que nadie. Que no me vengan con pavadas”.
Según siguió: “Después se hizo la noche otra vez para la Argentina”. Entonces la plaza empezó a cantar contra Mauricio Macri. “Nada de insultos a nadie. No, no, ya les dije… esas cosas no se hacen. Lo que hay que hacer es meter el voto en la urna razonablemente, pero nada de insultos a nadie”.
“Sí, vino la noche y a diferencia de lo que pasaba cuando éramos más jóvenes, Lula, que nos desalojaron con botas, esta vez no vinieron con uniformes ni con botas, vinieron con togas de jueces y medios hegemónicos para construir imágenes y juzgar no en los juzgados, sino primero en los medios. Se condena en los medios y se pone el sello en la Justicia’’. Esos fueron, dijo, los que “nos condenaron”.
Y se explayó en lo que considera las “nuevas formas de persecución” a los dirigentes del campo popular.
Cristina Kirchner, a los radicales: “¡Deberían despabilarse!”
En otro tramo de su enfervorizado discurso atacó con dureza a los dirigentes del partido radical. “Cuando el presidente [Raúl] Alfonsín asumió recibió un país que había quintuplicado su deuda en el Banco Central con asonadas militares. Ese fue en el año 89. El Fondo, con presiones y demás, le soltó la mano al gobierno democrático de Alfonsín y no pudo terminar su mandato, pero no fue la última vez que lo hizo. Me olvidaba que Alfonsín había recibido la deuda externa privatizada, era de los privados… a fines del 82 los milicos le dejaron el regalito de la deuda privada estatizada”, narró.
Y siguió su recorrido histórico: “En el 2001 también a otro presidente radical [Fernando De la Rúa] el FMI le soltó la mano y vino la crisis del 2001, con cinco presidentes en un día”. Y lanzó, con énfasis: “Deberían despabilarse un poco los del partido centenario, porque los dos presidentes que tuvieron se los tumbó el FMI”. Y ratificó, ante una plaza enfervorizada: “Deberían despabilarse”.
La respuesta de la UCR no se hizo esperar. El diputado Alfredo Cornejo tuiteó: “La UCR está más despierta que nunca, Cristina Kirchner. Alertas ante gobiernos cleptómanos e hipócritas. El kirchnerismo es lo peor que le ha pasado a la democracia de nuestro país”.





