
Al filtrar esos papeles en agosto del año pasado, el ultraderechista procuraba desgastar la valoración ciudadana sobre las urnas electrónicas que se usan en Brasil desde hace décadas y cuya seguridad el presidente cuestiona sin pruebas.
A lo Trump
De ese modo sigue el modelo de Donald Trump en Estados Unidos, lo que concluyó con la trágica toma del Capitolio por parte de una turba antes de la entrega del poder a Joe Biden.
Según un documento remitido ayer por la Policía Federal al Supremo Tribunal Federal (STF, corte suprema), que investiga el tema, la divulgación tuvo como “propósito” la “difusión de información reconocidamente falsa, con repercusión dañosa para la administración pública”.
Instrucción
El juez del Supremo Alexandre de Moraes incluyó ese asunto en un proceso sobre difusión de noticias falsas y ataques a las instituciones y determinó que la Policía Federal investigue la actitud del mandatario.
El mismo juez ordenó la semana pasada que Bolsonaro prestara declaración ante la Policía, después de que este se haya negado reiteradamente, y lo intimó a comparecer el pasado viernes ante esa institución. Sin embargo, el mandatario de ultraderecha no se presentó a declarar es al dejar trascender que es víctima de una persecución por parte del alto tribunal.
El documento remitido por la Policía Federal dice que, a pesar de haber comprobado que Bolsonaro incurrió en un “delito”, una posible acusación formal debería ser presentada por la Procuración General debido a la inmunidad que ampara a un presidente en ejercicio.
Fuente Ambito





