
En declaraciones tomadas por la agencia DPA, el ministro agregó que Repsol “más bien está buscando razones, pretextos, para mostrar que no son culpables de esa espuma”.
Se estima que unos 18.000 metros cuadrados de playa fueron afectados por el vertido de petróleo de cerca de 12.000 barriles en el norte de Perú, el pasado 15 de enero.
Repsol asegura que el vertido se debe a un “fenómeno marítimo imprevisible”, en referencia al tsunami causado por la erupción de un volcán en una isla de Tonga, al otro lado del Pacífico.
El derrame fue calificado como “desastre ecológico” por el Gobierno peruano, y se produjo mientras el buque tanque “Mare Doricum”, de bandera italiana, descargaba en la refinería de La Pampilla en Ventanilla, 30 km al norte de Lima.
El 27 de enero, la justicia peruana prohibió salir del país por 18 meses a cuatro directivos de la petrolera española Repsol (un español y tres peruanos) y ordenó la “incautación” del buque tanque involucrado, que permanece fondeado a seis millas del puerto del Callao.
Fuente Ambito




