
Una chica de 7 años aparece muerta en Cape Haven, un pueblo donde todos se conocen y nunca pasa nada. Eso, que recuerda a “Matar un ruiseñor”, ocurrió hace 30 años, pero el pueblo sigue marcado por aquel asesinato. Hoy Walker, Walk para todos, el chico que denunció al criminal, su íntimo amigo, Vincent, como el de 15 años, es el jefe de policía. Vincent, que dobló su pena por un crimen que cometió en la cárcel, está a punto de salir en libertad. El temor, la aprehensión, cunden por el pueblo. Más aún en Star, la hermana de Sissi, la chica que mató Vincent con su auto, que salía con él. Star no ha logrado destruir esa belleza que ha trastornado a más de un hombre y la ha arrojado al alcohol y las drogas.
Madre soltera, tiene dos hijos Robin, de 6 años, y Duchess (Duquesa) de 13, que se ha vuelto madre de su madre y de su hermanito, al que adora, y que es la heroína de la novela. Duchesse se considera una forajida fuera de la ley capaz de enfrentar a todos y todas, una niña precoz, sentenciosa y procaz, capaz de robar para alimentar a su hermanito y que vive puteando a quien sea. Es una de esas criaturas que pasan sin transición de chicos a grandes. Tiene el encanto de no tener, como Oliver Twist o la genial Matilda, alguien que la salve. Cuenta, pero poco, con la protección del comisario Walk, que está solo, aunque nunca muy alejado de la abogada Martha May, su ex, pero sí enfermo, aunque no lo diga, teme la venganza de Vincent que ha regresado, y tiene que vérselas con un nuevo crimen que trastoca su universo, y más aún el de los hermanitos que deben ir a Montana, a vivir con un abuelo que no sabían que existía. Contada con permanentes flashbacks, con momentos de thriller, otros de novela de aprendizaje y hasta de western, es en el fondo la novela negra que un escritor inglés desarrolla instalándose en la tradición estadounidense, con las astucias y las seducciones al mercado de esa gran tradición productora de best sellers.
El final de la historia tiene algo de previsible para los lectores fogueados, pero el tránsito es por momentos atrapante. Esos que descubrirán el merecido homenaje al Tom Sawyer de Mark Twain en la relación entre Thomas Noble y la entrañable Duchess, justo cuando el puzzle de la historia coloca las últimas piezas.





