
Una artista de nacionalidad rusa que lleva más de 11 años viviendo en Estados Unidos, Olive Allen, decidió quemar su pasaporte frente al Consulado General de la Federación Rusa en Nueva York con el fin de subastar el vídeo como un token no fungible, cuyos beneficios se destinarán a esfuerzos humanitarios en Ucrania.
Fuente Ambito





