
Pese a esta aparente normalidad, el sector privado empieza a preocuparse por los efectos de las sanciones en un país donde se toma en serio el riesgo de hambruna tras haber conocido múltiples crisis económicas y periodos de hiperinflación en el pasado.
Las cadenas de gran distribución constataron un aumento de las compras de productos básicos, según el ministerio de Comercio, que se muestra preocupado ante la emergencia de un mercado negro.
Reventa
“Las principales cadenas de supermercados decidieron minimizar el riesgo de compra por revendedores de productos básicos”, indicó el ministerio de Comercio en un comunicado. “En varias regiones, estos productos fueron comprados en grandes cantidades, hasta varias toneladas, superiores a lo que se necesita para un uso personal, con el objetivo de revenderlas”, añadió.
Para evitar que aumente esta práctica, las grandes cadenas establecieron restricciones a las cantidades vendidas a cada individuo. Rusia también puede limitar los precios de una veintena de alimentos básicos, como la carne, pescado, leche, harina o azúcar, para evitar la inflación. Pero, de momento, el gobierno no se pronunció a favor de esta medida.
Según empresarios, el aumento de los precios ya es una realidad, aunque no se haya publicado ningún dato estadístico que la refleje.
Dirigentes del sector de la restauración lamentaron aumentos de precios considerables por parte de sus proveedores, en declaraciones al diario ruso Kommersant, y tienen previsto reunirse el miércoles con el alcalde de Moscú.
El Banco Central ruso también ordenó a las entidades financieras que no publiquen sus balances a partir del mes de febrero.
Una medida tomada para “limitar el riesgo de las entidades de crédito ante las sanciones”.
La solvencia de los bancos rusos, que aseguran disponer de la liquidez necesaria para garantizar las necesidades de sus clientes, se encuentra en el punto de mira, sobre todo por el riesgo de una retirada masiva de fondos en los cajeros, en pleno hundimiento del valor del rublo respecto al dólar y el euro.
Estas entidades también quieren tranquilizar a sus clientes ante el anuncio del final del funcionamiento de las tarjetas Visa y Mastercard. Estos gigantes del crédito anunciaron el sábado que sus tarjetas dejarían de funcionar en Rusia y también en el extranjero en el caso de las emitidas por bancos rusos.
Fuente Ambito





