
“Aprobamos la ley de la que me enorgullecía ser copatrocinador que estipulaba que si te rociaban con el Agente Naranja, se suponía que esa era la causa de la enfermedad que tuvieras”, expresó el mandatario.
Tras despedirse de los veteranos, a quienes consideró “la columna vertebral de Estados Unidos”, el jefe de Estado no supo dónde estaba la escalera de salida del escenario.
El momento, por supuesto, hizo recordar cuando de la Rúa visitó el popular ciclo de Tinelli en diciembre de 2000 cuando al terminar su participación tampoco pudo encontrar la salida mientras el conductor continuaba con el programa.
Fuente Ambito





