
“Argentina es pionera en el mundo con su historia de medición de caudales. Y fue en Mar del Plata, durante la primera Conferencia de la ONU sobre el Agua (marzo de 1977) cuando se determinó que la medición hídrica es un derecho y su información debe ser de libre disponibilidad. Por eso no puede ser que medio siglo después, una jurisdicción de nuestro país siga violando esos principios y negándose a instalar estaciones de medición, que además no perjudican a nadie y aportan datos esenciales sobre nuestros recursos hídricos“, lamentó el subsecretario de Infraestructura y Política Hídrica de la Nación, Gustavo Villa Uría en diálogo con diario La Arena de La Pampa.
El funcionario recordó que “siendo niño, en 1977 acompañé a mi padre, que también era ingeniero hidráulico, a aquella cita en Mar del Plata donde se consagraron principios de vanguardia para la conciencia hídrica mundial. Paradójicamente, 45 años después en muchos sitios la conciencia hídrica todavía no ha cambiado y siguen existiendo reclamos para que se cumplan las disposiciones de ese congreso“.
Villa Uría es el funcionario nacional que viene reclamando, sin éxito, autorización al gobierno mendocino Mendoza para emplazar trece estaciones de medición hidrometeorológica sobre el cauce del río Atuel. “Desde el año pasado hemos reiterado tres veces el pedido y también hicimos una recorrida conjunta por el río, pero todavía no pudimos instalarlas porque Mendoza no nos dejó. Es la única provincia que nos obliga a pedir permiso para instalar dispositivos de medición sobre cursos que la atraviesan”, lamentó. Aunque podría acudir a la justicia para resolverlo, el gobierno nacional prefiere “respetar las autonomías provinciales y tratar de resolver cualquier disputa por vía de la negociación”.
De todas maneras, la información hidrometeorológica “es esencial para todos los países y los datos deben ser de libre disponibilidad, a pesar de que una provincia argentina sigue resistiéndose a compartir esos datos y negándose a instalar estaciones de medición“, lamentó.
Los datos recolectados “conforman una información esencial para científicos y académicos, quienes la utilizan para investigar y acercar propuestas de solución superadoras ante distintas problemáticas”. Citó como ejemplo la situación del Paraná: “hubo alguien que midió el Paraná en 1944 y gracias a esos datos pudimos saber qué pasaba entonces y comparar con lo que ocurría el año pasado, mientras se registraba una gran bajante en ese río”.
Fuente Mendoza Today





