
Tras publicar una historia de Facebook con su “logro”, y comentarlo en un podcast, las repercusiones no tardaron en aparecer, ya que el ex presidente del país, Ian Khama, criticó fuertemente la normativa que autoriza los safaris de caza de estos emblemáticos animales.
Kachelhoffer sostuvo que no esperaba que su acto ocasionara tanta controversia.
Las autoridades de Botswana establecieron un estricto régimen de permisos para cazar elefantes, que se reanudó luego de la pandemia de Covid-19, debido a la ausencia de cazadores-turistas, por lo que desde abril de 2021 se entregaron las licencias para abatir un total de 287 ejemplares.
La Asociación de Productores de Vida Silvestre de Botswana (BWPA), integrada por profesionales de la caza, celebró la reintroducción de la caza puesto que permitiría -aseguraron- aumentar los ingresos de las comunidades locales.
En 2014 Botswana había prohibido la caza de elefantes, hasta que en 2019 se reintrodujo la práctica de forma limitada, por los ingresos que aporta la actividad en los sectores del turismo y la caza deportiva.
En tanto, Ian Khama, quien fue el presidente que prohibió durante su mandato de la caza de elefantes, antes de que su sucesor Mokgweetsi Masisi rehabilitara la normativa, repudió la caza del histórico elefante, y publicó en sus redes sociales la imagen del animal asesinado, acompañada con un mensaje en contra de la cacería de estos animales.
“Este fue uno de los elefantes más grandes, si no el más grande, del país. Un elefante que los operadores turísticos constantemente intentaban mostrar a los turistas como una atracción icónica. Ahora está muerto”, se lamentó Khama.
“¿Cómo beneficia la muerte a nuestra industria turística en declive? La incompetencia y la falta de liderazgo casi acabaron con la población de rinocerontes, ¡y ahora esto!”, denunció.
Fuente Ambito





