La llegada de Javier Milei a Mendoza provocó severo escozor en los principales partidos políticos de la provincia. Por dos motivos: primero, ostenta un nivel de convocatoria que nadie logra imitar, siquiera mínimamente; segundo, su discurso contra la “casta” política es cada vez más virulento y provoca una creciente adhesión por parte de los que lo escuchan. El economista liberal empieza a replicar de manera involuntaria el “que se vayan todos” de 2001/2002.
En tal contexto, este sábado peronistas y radicales avanzaron en sendas actividades partidarias, acaso con la infantil ilusión de contrarrestar la onda expansiva de Milei. Pura ilusión.
El más inquieto por la avanzada del liberal es Alfredo Cornejo, quien, dicho sea de paso, sueña con volver a ocupar la gobernación mendocina en 2023.
Lo complica la aparición incesante de competidores, de la talla de Luis Petri y Omar De Marchi. Se les ha sumado en las últimas horas el voraz intendente lasherino Daniel Orozco.
En dicho marco, Cornejo no debería bajar la guardia: sobre todo porque Marcelino Iglesias estaría a punto de lanzarse también.
Sin embargo, no es lo que más debería preocuparle al exmandatario mendocino, sino la movida que empiezan a impulsar segundas líneas del radicalismo y el PRO, que sueñan con una fórmula integrada por De Marchi y Petri, como candidatos a gobernador y vice. En ese orden.
Otra cuestión: sorprende —y preocupa— a los investigadores la tranquilidad con la que se mueve el juez Federal de Mendoza Walter Bento, a pesar de las graves imputaciones que pesan en su contra, con pruebas irrefutables y todo. Como si tuviera garantizada su impunidad por parte de algún sector de la política.
Dicen los que saben que el malogrado magistrado guarda bajo siete llaves conversaciones, correos electrónicos y audios que complican a reputados referentes radicales y peronistas, a los cuales les habría hecho grandes favores judiciales. También a empresarios de la talla de Daniel Vila y José Luis Manzano.
Tal vez ello explique la tranquilidad con la que se lo puede ver almorzando junto a su familia los fines de semana en el local de la firma Modesto ubicado en Emilio Civit y Granaderos de Ciudad.
Finalmente, un inquietante interrogante: ¿Investigará alguien alguna vez los curros que se mueven detrás de las concesionarias Yacopini, principalmente la “división Yamaha”?
Transcurren allí tramas de novela: prestamistas subrepticios, cuevas ilegales y otras cuestiones indecorosas.
De hecho, nadie sabe explicar con claridad cómo una familia que hace dos décadas tenía solo una gomería en Villa Hipódromo —con denuncias insólitas— terminó montando semejante negocio de un día para otro.
En los corrillos se asegura que en realidad no son los dueños de las concesionarias, solo testaferros de un importante exministro del menemismo, hoy fallecido. Le decían “fideo”. Y era mendocino.
Más claro, echarle agua.
Mientras tanto, a nivel nacional puros quilombos
Alberto Fernández no pasa por su mejor momento. No solo no logra dominar la inflación y mejorar los datos de la economía argenta, sino que además cae en picada su imagen —junto a la de Cristina Kirchner— y la “calle” le empieza a ser esquiva.
No solo los piqueteros y las organizaciones sociales imponen su presencia a diario en ese terruño, sino que también decidieron hacerlo este sábado referentes del campo, acompañados por la oposición. Bien podría decirse que al presidente le han “picado el boleto” ambos extremos ideológicos.
Si ello no fuera suficiente, también hizo lo propio un sector de su propio espacio, que lo ha bloqueado por completo. Ergo, el presidente está completamente solo. O no tanto. Lo acompañan puntuales referentes que no comulgan con el cristinismo. Ninguno de ellos carece de la correspondiente mácula por corrupción. “El viento los amontona”, suele decir una frase del saber popular.
Entretanto, transcurre el consabido avance del kirchnerismo contra la Justicia, en dos terrenos bien claros: por un lado, el Consejo de la Magistratura; por el otro, la Corte Suprema de Justicia. Mal que le pese a Cristina, en ambos campos la batalla va directo al fracaso.
Respecto de la Magistratura, el intento de dividir el bloque K en dos está viciado de nulidad, toda vez que la resolución de la Corte de nombrar a los consejeros de marras es anterior a esa partición legislativa.
Con relación al avance sobre los jueces supremos, el Frente de Todos carece de las mayorías pertinentes para motorizar cualquier jugada en tal sentido.
Cristina lo sabe y ello le quita el sueño, ya que toda la movida que se vive en estas horas es en realidad un brutal intento de zafar de las casi 50 causas judiciales que la aquejan por corrupción. En muchas de ellas, la Corte tiene directa injerencia.
En otro orden de cosas, hay un hecho que se trata de tapar en estas horas referido al jefe de la custodia de la vicepresidenta, Sergio Neira, a quien le robaron de su despacho tres armas automáticas.
Lo curioso es que a esa desconocida dependencia, ubicada en Alsina y Entre Ríos de la Capital Federal —arriba de una farmacia— solo ingresan los custodios oficiales. Ergo, las sospechas se posan sobre alguno de estos, según pudo saber Diario Mendoza Today. El escándalo es mayúsculo.
Hablando de bombas a punto de estallar: Sergio Massa recibió este viernes a legisladores y concejales del Frente Renovador de Río Negro. Del encuentro participaron Nicolás Rochas, Alejandro Ramos Mejía y Luis Albrieu, representantes del interbloque en la Legislatura de esa provincia.
Una de las cuestiones que el líder del espacio puso sobre la mesa es la eventual ruptura entre el Frente Renovador y el Frente de Todos. Les pidió a los presentes que lo analizaran seriamente pero que no dijeran nada sobre aquella conversación.
Massa ostenta doble enojo para con el oficialismo: por un lado, le desagradó todo aquello ocurrido con la Magistratura. Le pareció desprolijo e innecesario.
Por el otro, se mostró severamente molesto porque Cristina lo culpó por la avanzada del fiscal Guillermo Marijuan sobre su persona en torno a la denominada “Ruta del Dinero K”. Es porque el titular de la Cámara de Diputados es amigo personal del funcionario judicial.
De más está decir que Cristina no cree en coincidencias.

Fuente Mendoza Today




