Por Ignacio Ortelli
Sin la presencia del Presidente, Manzur juntó a los ministros. El jefe de Gabinete respaldó a Guzmán y Aníbal Fernández cruzó a Larroque: “Al Presidente no lo van a a apretar con una declaración estúpida”. Hubo cuatro ausencias pero la más sugestiva fue la demora del titular de Interior.
Después de seis meses, en medio del feroz enfrentamiento que protagonizan Alberto Fernández y Cristina Kirchner y sin la presencia del Presidente, el Gobierno realiza una reunión del Gabinete. En la previa al encuentro, del que se bajaron cuatro ministros y se sumó más tarde y sin aviso Eduardo “Wado” de Pedro (Interior) por un problema de salud de uno de sus hijos, hubo un fuerte respaldo a Martín Guzmán y un mensaje desde el albertismo a La Cámpora: acusaron a la agrupación de tener “la camiseta de otro color” y aseguraron que “al Presidente no lo van a a apretar con una declaración estúpida”.
La convocatoria, con cuatro bajas además de la ausencia del jefe de Estado, está a cargo del jefe de Gabinete, Juan Manzur, quien por orden expresa de Fernández decidió retomar las reuniones periódicas con los ministros luego de un prolongado impasse: la última reunión había sido el 3 de noviembre, antes de las Legislativas.
Antes de que arrancara la cita en el Salón Eva Perón, Manzur ratificó a Guzmán. “El ministro de Economía es un colaborador del Presidente y en este sentido hay que ser muy claro: quien define quien lleva la gestión es el Presidente”.
El tucumano no esquivó referirse a las polémicas declaraciones del dirigente de La Cámpora Andrés “Cuervo” Larroque, quien había dicho que “el Gobierno es nuestro”. “El Presidente fue claro: el Gobierno es de la gente y del pueblo. Nosotros vamos a seguir gestionando y todos los días redoblando el esfuerzo”.
“hoy tenemos una reunión con todo el equipo y cada una de las áreas va a exponer cuáles son las prioridades”, agregó el gobernador en uso de licencia de Tucumán. En la cita hubo cuatro faltazos: Tristán Bauer (Cultura), Alexis Guerrera (Transporte), Matías Lammens (Turismo) y Jorge Ferraresi (Desarrollo Territorial y Hábitat). Estos dos últimos, por la gira que realizaron por Cuba. Sin embargo, el intendente en uso de licencia de Avellaneda arriba este mediodía, justo para la reunión de la Federación Argentina de Municipios (FAM) en Tecnópolis.Mientras, Bauer está con covid y Guerrera avisó que no asistiría por un “problema personal” que debía atender.
A Manzur se le sumó Aníbal Fernández (Seguridad), una voz alineada con el albertismo, quien redobló el cruce a La Cámpora. Calificó de “fuera de lugar e irrespetuosas” las expresiones de Larroque y avisó: “Al Presidente no lo van a apretar con una declaracion estúpida”, sostuvo.
“El Presidente, cuando le propuso al pueblo argentino participar de esta situación, propuso jugar todos los días con una camiseta para tratar de ganar los partidos que venían, que eran muy difíciles”, subió el tono. Y se refirió a la postura de La Cámpora: “La realidad es que acá encontrás un montón de otros que teóricamente jugaban con vos y ahora los ves con la camiseta de otro color”, apuntó.
“Cuando vos te ponés la camiseta -agregó- y salís a la cancha estás jugando para un equipo y mientras no te cambies la camiseta y juegues para otro equipo, (eso) no cambia”. Fue un claro mensaje para Larroque y la agrupación juvenil.
Este martes, el piquetero Luis D’Elía, quien tras criticar a Fernández hasta hace unos meses se erigió en su defensor a ultranza dijo lo que en el albertismo no se animan a decir abiertamente en medio del fuego cruzado: “¿ Si @larroqueandres está tan disconforme con el Gobierno Nacional porque @LaCampora no renuncia a los más de 5.000 cargos, muchos de ellos jerárquicos, que ocupan en el Estado Argentino ?”
En ese sentido, Aníbal F. diferenció a Guzmán de la agrupación juvenil. “Tiene la camiseta de los argentinos, de un ministro que quiere resolver los temas al pueblo argentino y está tratando de encontrar el formato más ordenado y simple”.
Luego de estas explosivas declaraciones, sorprendió la ausencia inicial de De Pedro, luego de que este martes acompañara al Presidente en su viaje a La Pampa. Tras minutos de desconcierto y zozobra, desde su oficina argumentaron que su faltazo fue “debido a un situación de salud de uno de sus hijos”. Finalmente, minutos antes las 9, una hora y media después de que fue convocada, el funcionario ingresó a Casa Rosada y se sumó a la reunión.
“La situación de salud planteada con su hijo, y que fue informada temprano al jefe de Gabinete, ya está contenida”, aclararon desde Interior. Lo curioso es que, cuando los ministros ya estaban en el salón y Clarín y otros medios consultaron por el faltazo del ministro, no hubo una respuesta contundente y certera. Nadie en Casa Rosada sabía o supo informar el porqué de su ausencia. Cuando se publicó esta nota, antes de las 8, se generó un revuelo interno en el que desde el Gobierno comenzaron a indagar qué había pasado con el dirigente de La Cámpora.
Al parecer, según lo expuesto desde su oficina, De Pedro le había avisado a Manzur. Pero a nadie más. Ni siquiera a sus colaboradores.
Fuente Clarin





