
La aeronave arribó con solo nueve pasajeros y seis tripulantes a bordo y más de 200 asientos vacíos, que habían sido ocupados por personas que salieron en el vuelo desde Varsovia pero se quedaron en España, reportó el portal de noticias Infobae.
Bogdan, un hombre de 37 años que no pudo alistarse por razones médicas y salió de Ucrania hace pocos días, llegó solo al país sudamericano, que eligió pese a que no sabe prácticamente nada de él pero donde lo esperaba una amiga.
Alina, que viajó con sus dos niños, se reencontró con un tío segundo, originario como ella de la ciudad de Járkov y que ya vive en Argentina, en tanto a Irina, de 72 años, la recibieron su hija y sus dos nietas, a quienes no veía desde 2019.
Estas personas, cuyos apellidos no trascendió, son las primeras que llegan en un vuelo humanitario a Argentina, pero ya algunas otras familias lo hicieron por sus propios medios, huyendo de la guerra tras la invasión rusa y ayudados por la colectividad ucraniana en el país.
Entre 350.000 y 400.000 ucranianos viven en Argentina, producto de diversas olas migratorias, según datos oficiales.
Fuente Ambito





