
“Los mercados financieros podrían seguir siendo muy volátiles a medida que las condiciones financieras se endurezcan aún más; el crecimiento podría ralentizarse algo más de lo previsto durante un par de trimestres; y la tasa de desempleo podría superar temporalmente las estimaciones de su nivel a largo plazo”, dijo Mester al Consejo de Economía Empresarial de Filadelfia.
“Esto será doloroso, pero también lo es la alta inflación”, consideró.
Los responsables de política monetaria de la Fed han elevado la tasa de interés oficial a un rango de entre el 0,75% y el 1%, y han comenzado este mes a recortar su balance de casi 9 billones de dólares para ejercer más presión al alza sobre los costos de los préstamos.
La mayoría de los responsables de la Fed, al igual que Mester, respaldan el alza de las tasas en otro punto porcentual sumando las dos próximas reuniones de la Fed, en junio y julio.
Las perspectivas para septiembre y más adelante son menos certeras, y el presidente de la Fed de Atlanta, Raphael Bostic, ha dicho que podría haber una pausa en el endurecimiento de la política monetaria en ese momento para hacer un balance de la economía y no excederse.
Sin embargo, las declaraciones de Mester y de la vicepresidenta Lael Brainard el jueves sugieren que la decisión se centrará más bien en el ritmo de las alzas, y no en si continuarlas o no.
De hecho, los críticos afirman que el banco central se ha movido con demasiada lentitud y advierten que serán necesarias alzas de tasas más pronunciadas para frenar las presiones sobre los precios, lo que podría llevar a la economía estadounidense a una recesión.
Mester dijo que no considera que la situación actual exija a la Fed sacrificar un mercado laboral fuerte en aras de reducir la inflación, pero aclaró que considera que las recientes encuestas que muestran el aumento de las expectativas de inflación son una seria preocupación, y que no está convencida de que la inflación haya tocado techo.
Fuente Ambito





