
El prestigioso ex director de la Filarmónica de Berlín y actualmente de la Sinfónica de Londres, Simon Rattle, es conocido por su versatilidad y rigor para ocuparse tanto de Wagner como de Duke Ellington. En esta grabación, “Nazareno”, se dedicó a poner el foco en la sinfonía y el jazz, empezando por dos composiciones que Leonard Bernstein e Igor Stravinsky compusierorn especialmente para la banda de Woody Herman. La breve pieza de Bernstein, “Prelude, fugue and riffs”, fue desechada por Hermann -realmente no es demasiado inspirada-, a diferencia del intenso “Ebony Concerto” de Stravinsky, una joya casi desconocida que brilla a tope en esta performance imperdible. Pero lo mejor es la obra que da su titulo al álbum: “Nazareno”, una revisión de la “La Pasión según San Marcos” del compositor argentino Osvaldo Golijov, con nuevos arreglos de Gonzalo Grau pensados para reemplazar los coros originales por las vertiginosas teclas de las virtuosas hermanas pianistas Katia y Marielle Labeque, más el clarinete de Chris Richards que obtiene un asombroso ejemplo de latin jazz sinfónico.





