
El artista raro
En este tipo de producciones, donde se unían cortos o mediometrajes de diversos autores, Pasolini siempre era “el artista raro”, molesto para el público común y valorado solo por sus seguidores, que con el tiempo impusieron sus piezas por sobre las demás. Así se mantuvieron, y aún son objeto de estudio y de elogio, “La ricota”, “La tierra vista desde la luna”, “¿Qué cosa son las nubes?” y “La secuencia de la flor de papel”, respectivamente insertas en “RoGoPag”, 1963, donde la favorita fue “El pollo de campo”, gran sátira de Ugo Gregoretti contra la sociedad de consumo, “Las brujas”, con Silvana Mangano, aquí vista como “Nadie engaña a una mujer”, 1967, “Capriccio all’italiana”, 1968, y “Amore e rabbia”, 1969. La más interesante, de extraña poesía, y la que se ve de modo más incompleto, es “¿Qué cosa son las nubes?”, farsa triste y filosófica con Totó, Ninetto Davoli, ambos como títeres despreciados, el dúo cómico que acá no es cómico Franchi-Ingrassia, y Domenico Modugno, que canta un tema del propio Pasolini mientras carga los títeres rumbo al basurero. Dicho sea de paso, “la Mangano” también fue figura clave de otros dos films de Pasolini: “Edipo Rey”, 1967, y “Teorema”, 1968. Y la canción ha ido teniendo nuevos intérpretes, entre ellos, muy buenos, Franco Simone y Stefano Bollani.
Más rarezas: los apuntes fílmicos de sus andanzas por Palestina, 1965 (buscaba locaciones para “El Evangelio según San Mateo”, que terminó filmando en el sur de Italia); la India, con música de Ennio Morricone; Uganda y Tanzania, 1970, con música del Gato Barbieri (pensando en filmar una versión africana de “La Orestiada”), y Yemen (corto “Las murallas de Sanaá”, 1971, reclamo de atención para la Unesco).
Difícil, casi imposible de encontrar, el film “Appunti per un romanzo sull’immondezza” (Apuntes para una novela sobre la inmundicia), filmado en Roma, 1970, y no tan difícil aunque agotado el libro “El olor de la India”, que evoca su primer viaje, en 1961, cuando conoció a la Madre Teresa de Calcuta. Ambos eran relativamente jóvenes entonces, y aún poco conocidos. Dato final: no es suyo, pero es muy interesante, el corto “Pasolini entrevista a Ezra Pound”, donde ambos poetas, uno de izquierda y otro filofascista, se encuentran, y el italiano lee, de modo hermoso, un texto del otro, “Humilla tu vanidad (mezquino es todo tu odio)”. En ese momento Ezra Pound tenía 83 años, una edad que a Pasolini no le dejaron llegar.





