En los últimos meses, se destaca una genuina preocupación del Gobierno provincial y las cámaras empresariales de Mendoza en la educación de nuestros niños. Son noticias alentadoras. Tadeo García Zalazar lanzó semanas atrás, con bombos y platillos, el Plan Educativo con un planteo estratégico estatal, incluyendo desde un primera semilla la capacitación de los alumnos para obtener una salida de laboral y la inclusión de herramientas digitales que ya son parte de nuestra vida cotidiana (y lo serán más todavía en el futuro). entre otros importantes objetivos.
Como lo informó Mendoza Today, el nuevo plan educativo oficial se centra en cinco líneas estratégicas clave: crecimiento del capital humano, optimización de recursos económicos, gestión de infraestructura, desarrollo tecnológico y sostenibilidad, y transparencia con participación ciudadana.

Por el sector privado, el viernes pasado hubo una auspiciosa presentación en la Legislatura de un anteproyecto de ley que otorga beneficios impositivos a las empresas que aporten a la formación de jóvenes mendocinos.
La idea, a grandes rasgos, es permitir a los particulares financiar con parte de los impuestos que a paga, insumos, herramientas y programas en el nivel secundario o terciario. El propósito es tender un puente entre la educación y las necesidades productivas de la región.
Más cerca de las viejas escuelas de artes y oficios que de los sabios de la Antigua Grecia, pero muy valiosa propuesta por cierto, se unieron para darle forma a la iniciativa la Universidad Nacional de Cuyo, el Concejo Empresario Mendocino (CEM), la Federación Económica de Mendoza (FEM), a Asociación de Ejecutivos de Mendoza (AEM), entre otras entidades.
“En otros países, las empresas donan a la educación, no solo por filantropía, sino también porque conviene desde el punto de vista fiscal. Que el Poder Ejecutivo recuerde que los empresarios podrían ayudar de esta manera, en lugar pagar un elevado impuesto a los Ingresos Brutos”, dijo a modo de ejemplo Laura Horta, en representación de la Universidad Maza y una de las creadoras de la Comunidad Filantrópica.
Todo vale por la educación
De una u otra manera, todas novedades son plausibles. Pensar en nuestros niños, niñas y jóvenes, partiendo de bases distintas pero compatibles. De un lado, ejerciendo la obligación y compromiso del Estado con el mejor sistema educativo posible. Por el otro, incentivando al sector privado a comprometerse con mejoras para su finalidad última, de sesgo lucrativo.
El camino no es fácil. El gobernador Alfredo Cornejo identifica a la escuela como un factor político sensible a la hora de imaginar sus planes de gestión y el modo en que la ciuddaanía evalúa su trabajo.
Ya lo comprobó cuando puso en marcha el celebrado “ítem aula”, una exitosa idea que revirtió la lógica y los abusos del ausentismo rendimiento docente. Modificó el régimen de premios y castigos: el que no da clases, no será castigado porque la ley lo ampara de muchas maneras. El que dice “presente”, se capacita y cumple, será premiado con una suma en el bono de sueldo, entre otros beneficios.
La fórmula resultó bien, al punto de ser tomado como ejemplo para otras provincias del país y mereció la atención de especialistas y medios de comunicación de alcance nacional.
A fines de 2015 – principios de 2016 (comienzo de su primer mandato) el primer mandatario provincia desmenuzaba el tema así:
- La comunidad educativa no son sólo los maestros. También están los padres, las familias, los expertos y los funcionarios públicos encargados del área.
- El Sute (Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación Mendoza) no representan a todos los docentes de Mendoza. A veces están divididos, a veces hay algunos que por desencanto o desconfianza, no quieren saber nada con los sindicatos. Y deciden por cuenta propia, más allá de que se quejen amargamente por que la plata tampoco les alcanza
- Con este esquema, se debilitaban las protestas, paros o las manifestaciones en los medios de comunicación, que quedaban en manos de pocas manos, de pocas voces.
Para más, los acuerdos salariales siempre fueron más veloces cuando se tratç de un año electoral, para disminuir la conflictividad callejeras, banderazos y otras acciones de alto impacto social y visual. Habrá que ver qué pasa ahora, cuando la frase “no hay plata” de Javier Milei se disemina en todos los rincones de la Administración Pública.
Educación, celulares, inteligencia artificial
Mientras, los nuevos planes recurren a una fuerte inclusión de la inteligencia artificial, que -por si alguien no lo sabe- los chicos hace años que usan para disminuir el esfuerzo personal. Otros abogan por prohibir los celulares en los colegios, sobre todo para favorecer el contacto personal entre compañeros y docentes.

Alguien puede pensar que el gran Domingo Faustino Sarmiento estaría a favor de estos planes. ¿Cómo si no, cuando ya no se imprimen más las viejas libretas escolares, la Enciclopedia Británica, el Boletín Oficial ni las facturas de la luz y el gas?
Están los psicopedagogos y directivos que viajan a Finlandia a observar “in situ” el mundialmente elogiado sistema educativo de uno de los países “más felices del mundo”. Están los que advierten que la educación oriental “educa en valores” previamente a darles una abundante información práctica y utilitaria a los chicos.
En Argentina, lo real es una frase trillada: “La escuela es la caja de resonancia de la sociedad”. Y la sociedad, hoy no es un buen ejemplo. Políticos corruptos que roban y nunca van presos; redes sociales como vehículo de insultos y descalificaciones; plataformas de IA que resumen en segundos libros enteros para “no tener que leerlos”, vecinos que se pelean por la caca de los perros, panelistas que ventilan en televisión la vida sexual de otras personas…
Y la lista podría seguir. Y frenarse cuando pensamos en chicos becados o que reciben su título universitario con la honesta intención de ser mejores. En los buenos profesionales y creadores que nacieron y sirven en estas tierras.
Todo vale para mejorar nuestra educación. Bienvenida la inteligencia artificial entendida como herramienta, los planes con proyección de futuro, el esfuerzo, el mérito. Estudiemos desde Shakespeare, Borges, Beethoven y María Elena Walsh, hasta Daddy Yanki, Lali Espósito, el Gordo Dan y el influencer Mati Spano.
Porque no se trata de enseñar dónde buscar contenidos (eso ya lo saben desde la salita del jardín de infantes), sino de cómo comprobar si todo eso es cierto y dónde encontrar contenidos de calidad. De ayudarlos a contener los casos de maltrato familiar, de víctimas de la droga y el doble filo de la inteligencia artificial, entre otros problemas concretos con los que a diario lidian maestros, profesores y directivos.
De todos depende.
Este artículo se publicó primero en Mendoza Today.
Fuente Mendoza Today