
Las elecciones legislativas en terreno bonaerense ya están a la vuelta de la esquina. Este 9 de julio deben presentarse las alianzas y ya, el próximo 19, las listas, lo que deja un espacio de tiempo que complica definiciones.
Es en ese marco que el gobernador Axel Kicillof presentará una alianza propia bajo el nombre Movimiento Derecho a Futuro. Teme que en los próximos días el acuerdo con el resto del peronismo no termine de definirse y prefiere tener un plan B.
Ello va en línea con lo planteado desde un principio a la hora de congregar un armado denominado kicillofista, pero la condena de la expresidenta Cristina Kirchner cambió todo el panorama peronista en la provincia donde esta competiría para diputada local.
Ello, además, evidencia la posibilidad de que el Partido Justicialista se divida en, al menos, dos listas, dándole lugar a una victoria casi asegurada al ya cerrado acuerdo entre el PRO y La Libertad Avanza.
Desde el otro lado llama la atención el silencio del Partido Amarillo. Muchos de sus referentes entendieron que no se trata de un acuerdo justo y que el partido constituido por el presidente Javier Milei no hizo más que absorber al creado por Mauricio Macri.
Muchos sostienen en privado que Cristian Ritondo se encargó de “regalar” al PRO al ponerlo dentro del Frente La Libertad Avanza. Era una postura que Karina Milei sostuvo desde el principio y, de hecho, fue parte fundamental en la demora del armado de la alianza.
Es la lectura que hacen no pocos, que los Milei venían a “someter” al macrismo (palabras textuales de los referentes). Sienten que el partido Violeta quiere ser la única oposición posible contra el kirchnerismo.
Las negociaciones entre Ritondo y el armador libertario en Provincia de Buenos Aires, Sebastián Pareja, fueron complejas. El mileismo pidió ciertas garantías que desde el macrismo debieron aceptar sin chistar. Es el escenario que dejó la victoria de Manuel Adorni en la Ciudad de Buenos Aires.
Quien prefirió hacerse a un lado para no someterse a los pedidos de los hermanos Milei fue la Unión Cívica Radical, por lo menos el sector que responde a Maximiliano Abad, que no estuvieron dispuestos a entregar el centenario partido.
Los ex socios de Juntos por el Cambio se presentarán en una lista aparte en una elección que de por sí tendrá muchos armados. Imposible por el momento saber cuántos. Pero habrá mucho centro, poca izquierda y una derecha reforzada que promete hacer una elección histórica en el bastión peronista.
Fuente Mendoza Today