La titular del Juzgado de Instrucción número 5 de Valladolid, encargada de investigar la muerte de la vecina de Traspinedo Esther López de la Rosa -que desapareció en la madrugada del 13 de enero de 2022 y cuyo cadáver fue localizado veintitrés días después en una cuneta de la carretera VP-2303 que conduce a la localidad vallisoletana- ha abierto plazo para que las partes acusadoras soliciten la apertura de juicio y presenten sus respectivos escritos pidiendo la correspondiente pena.
Así lo ha acordado la jueza a través de una providencia, a la que ha tenido acceso Europa Press en fuentes jurídicas, en la que recuerda que una vez practicadas las diligencias acordadas en el presente procedimiento, de conformidad con el artículo 27 apartado 4 de la Ley del Tribunal de Jurado, abre un plazo de cinco días para que el Ministerio Fiscal y las acusaciones particulares ejercidas por la familia de la fallecida «insten lo que estimen oportuno respecto de la apertura de juicio oral, formulando escrito de conclusiones provisionales, pudiendo en ellos proponer diligencias complementarias para su práctica en la audiencia preliminar, sin que puedan ser reiteradas las que hayan sido ya practicadas con anterioridad».
Las pruebas que no han sido aceptadas son las que solicitó la defensa del único investigado, Óscar S.M. -su rechazo se encuentra recurrido en apelación ante la Audiencia Provincial- que fueran adjuntadas al procedimiento relativas a un estudio del Laboratorio Mobility, Biomechanics and Health Studies Lab (MOBIOS), vinculado a la Universidad de Comillas. Dicho estudio ponía en entredicho el informe elaborado por el Equipo de Reconstrucción de Accidentes (ERAT) de la Guardia Civil sobre el atropello de Esther López y consideraba «altamente improbable» que el Volkswagen T-Roc del sospechoso estuviera implicado en el siniestro, con el argumento de que si el impacto no produjo daños importantes en el turismo, tendría que haber sido el cuerpo de la víctima el que se llevó la peor parte en forma de numerosas fracturas que, sin embargo, no fueron detectadas en el informe de autopsia.
Además de este informe, la defensa también, sin éxito, había pedido información sobre uno de los dos teléfonos móviles que tenía la joven y del que no han recibido dato alguno, así como una investigación sobre el entorno sentimental de la víctima , en concreto de dos personas, fundamentalmente de una expareja con la que tuvo una relación de seis años, junto con la práctica de diligencias sobre las conversaciones que Esther tuvo meses antes con distintas personas.Al conjunto de nuevas pruebas se sumaron la petición de tomar declaración a distintos agentes de la Guardia Civil que participaron en el rastreo de los sectores 2 y 3 -ya habían sido señalados anteriormente pero no han sido citados- , además de la aportación de las grabaciones de la zona efectuadas por drones de la Guardia Civil y también de un dron particular realizado por una empresa privada.
La decisión de la instructora vendría a respaldar así la postura de la familia de la fallecida, que considera innecesaria la práctica de más pruebas y aboga por la necesidad de, sin más dilaciones, sentar ya en el banquillo de los acusados al único investigado para que se celebre contra su persona el correspondiente juicio con jurado popular.La jueza acordó en su momento continuar la tramitación del presente procedimiento para que Óscar S.M. sea juzgado por un tribunal del jurado por los delitos de asesinato u homicidio dolosos, lesiones agravadas, omisión del deber de socorro, contra la integridad moral, maltrato al cadáver, secuestro, detención ilegal y contra la seguridad del tráfico.Considera que existen indicios de que la madrugada del 13 de enero de 2022, tras estar en el bar de la localidad, la víctima se fue con el investigado y con otro hombre a la zona de las bodegas, «para después, en el coche de Óscar S.M, dirigirse al domicilio de ‘Carolo’ al lado del local La Maña de Traspinedo, donde éste se baja. Óscar y Esther se dirigieron a una vivienda del municipio, de la familia del investigado y que éste utilizaba habitualmente. Tras estar juntos en ella, la mujer habría abandonado la misma a pie, saliendo él tras ella en su vehículo VW T-ROC con el que la atropelló muy cerca de ese inmueble, causándole serias lesiones, pero no la muerte».
«Siendo consciente de que Esther se encontraba con vida, lejos de prestar ayuda o solicitar ayuda que otros pudieran prestar, el investigado esperó entre una y tres horas hasta que comprobó que ella estaba ya muerta, procediendo a ocultar el cadáver y finalmente meterlo en el maletero de su vehículo y tirarlo, horas después, en el lugar donde fue hallado el día 5 de febrero, no dando noticia directa o indirecta de donde se encontraba. Tanto Esther como Óscar habían ingerido esa noche bebidas alcohólicas», recogía igualmente el auto de la instructora.
Fuente ABC