Prometía ser un pleno poco amable y así fue, a pesar de que el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, hizo ayer todo lo posible por mantener una actitud conciliadora en todas sus intervenciones. No se lo puso fácil el ambiente, con una encendida protesta de los brigadistas ante las puertas de las Cortes pidiendo un operativo permanente. Tampoco la oposición, que en cada comparencia puso el foco en la gestión del dirigente, responsabilizándole de todas las «tragedias» derivadas de los incendios que arrasan la Comunidad por su «absoluta incompetencia». Y eso que el responsable del Ejecutivo autonómico les pidió, a punto de terminar su primera interlocución, «altura de miras» y «colaboración» ante «una catástrofe y una desgracia que requiere una respuesta común». Lo hacía en el pleno extraordinario convocado para explicar el operativo de vigilancia, prevención y extinción puesto en marcha desde la Junta, tal y como decidió el Parlamento autonómico a petición de los socialistas, aunque él dejó bien claro que «hubiera preferido hacerlo cuando el balance pudiera ser completo» y no mientras siguen «focos activos».« No creo que sea el momento de intentar obtener réditos partidistas ni de hacer política con los incendios, sino de hacer políticas para afrontarlos», advirtió el dirigente, que a continuación dirigió unas sentidas palabras a los familiares de los fallecidos y afectados, al tiempo que manifestaba su «enorme gratitud» a quienes están «volcando sus energías y esfuerzos» en la lucha «titánica contra un verdadero infierno de llamas».El dirigente defendió la respuesta del operativo «desde el minuto uno y sin regatear ningún esfuerzo» ante una situación «nunca vista»: 348 incendios en 23 días. Subrayó que si la Comunidad llegó a esta situación «de extrema gravedad» se debió a «un cóctel perverso de altas temperaturas, sequedad extrema y fuertes vientos, con tormentas secas capaces de generar auténticos torbellinos de fuego y devastar miles de hectáreas en pocas horas».Prueba de esa virulencia es que los «grandes incendios» -es decir, los que afectaron a más de 500 hectáreas- calcinaron hasta el 26 de agosto en torno a 141.000 hectáreas, resultando especialmente afectadas las provincias de León y de Zamora, «pero también otras como Salamanca, Ávila o Palencia».En este sentido, recordó Fernández Mañueco que tanto profesionales como expertos y miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME) habían reconocido días atrás «no haberse enfrentado jamás a una situación como la actual», en el que «la intensidad y voracidad» de las llamas hacían «baldías» todas las técnicas, algo que en su opinión debe hacer reflexionar de cara al futuro. Aún así, valoró el trabajo «de cuantos, desafiando el riesgo, el humo y las llamas», participaron en la defensa de personas y poblaciones, lo primero que se tuvo en cuenta a la hora de actuar -han sido 203 pueblos evacuados hasta la fecha-: «Aquí no caben demagogias: un operativo que es capaz de apagar casi 350 incendios en tres semanas, muchos de ellos simultáneos y de alto índice de gravedad, merece todo nuestro apoyo y reconocimiento».Sí admitió, ya en el turno de dúplica, estar «convencido» de que «se podían hacer cosas mejor» en los trabajos de extinción, pero subrayó que «ningún error nació por arañar un voto, por cálculo electoral o por debilitar al rival político», algo de lo que le acusó la oposición, y si alguna decisión fue «menos acertada» fue fruto «de la dificultad o urgencia, nunca de la manipulación» que sí achacó al resto de grupos: «Ustedes lo han convertido en una batalla política y nosotros lo afrontamos con responsabilidad» sostuvo Mañueco, que volvía a insistir así en el mensaje con el que comenzó su interlocución, subrayando que «el verdadero homenaje» para quienes «lo han perdido todo» es «elevar este debate a la altura de la dignidad de nuestra gente, alejándolo del ruido, del simplismo y del cálculo electoral». A los afectados les envió un «mensaje de esperanza» y reiteró su compromiso de «no escatimar ningún esfuerzo» para paliar su situación y hacer un «análisis sosegado y sereno» en el marco del Diálogo Social y con las organizaciones agrarias. Noticia Relacionada estandar Si Primeras subvenciones a los afectados por los incendios en Zamora: «Al menos servirá para empezar a reconstruir» Clara Rodríguez Miguélez La Junta anuncia 203.000 euros para una familia de Cubo de Benavente (Zamora) cuya casa quedó en «ruina parcial» tras el paso del fuegoEn este sentido, anunció su intención de abrir «desde ya» un «extenso diálogo» con todos los sectores y representantes de la sociedad para que aporten ideas de cara a mejorar los trabajos de prevención: « Escucharé a todos, generando escenarios de encuentro y discusión que sirvan para poner en marcha iniciativas útiles». Para ello, avanzó que además hablar con los partidos de la oposición, lo hará también con agricultores, ganaderos, sector forestal, empresas de nuevas tecnologías e inteligencia artificial, universidades… También con otras administraciones como ayuntamientos, diputaciones y municipios en parques naturales, así como los agentes del Diálogo Social para buscar «una respuesta conjunta» a los eventos «extraordinarios» a las que se va a enfrentar la lucha contra el fuego «en años venideros». Asimismo avanzó que la próxima semana se aprobará un proyecto de Decreto para regular la planificación y la ordenación forestal de los montes de la Comunidad. con el fin de mejorar la gestión preventiva.Tras defender la «transparencia» mantenida «en todo momento» para mantener informada a la población, Mañueco repasó algunas de las medidas que incluye el Plan de ayudas urgentes aprobado el pasado 20 de agosto en Consejo extraordinario, con apoyos tanto para las personas que han perdido o visto dañadas sus viviendas como para los agricultores y las empresas y autónomos asentados en las áreas dañadas. En este sentido, lamentó que el Gobierno central se haya negado a que las suspensiones totales o parciales de actividad laboral a causa de los incendios se consideren de «fuerza mayor» y, por tanto, tuvieran medidas de protección especiales. Se dirigió también a él para insistirle en que se aborde la prevención y la extinción de incendios como «una cuestión de Estado», sacándolo de la confrontación política y lucha partidista. En este sentido, reiteró a Pedro Sánchez la necesidad de convocar una Conferencia de Presidentes para abordar este reto «de forma monográfica»: «Esta situación puede volver a repetirse en España y todos tenemos que estar preparados, y hacerlo juntos. Y no hay tiempo que perder».
Fuente ABC