España esconde paisajes capaces de sorprender incluso a los viajeros más experimentados. Cañones, miradores, pueblos con encanto y senderos que parecen sacados de un cuento se convierten en la mejor excusa para desconectar de la rutina.A raíz de esto, la creadora de contenido Azahara González propone una «ruta natural» poco conocida en la provincia de Segovia, a tan solo una hora de Madrid , que invita a pasear sin prisa, dejando que el murmullo del agua marque el ritmo, y a conectar con la naturaleza.En su cuenta de TikTok @photographer.flyingbird, la mujer detalla que durante la caminata «descubriremos un cañón natural sobre un acantilado impresionante » de unos 300 metros de longitud y hasta 40 metros de altura. «Te dejará sin palabras con las vistas de vértigo desde su mirador», afirma.Noticias relacionadas estandar Si Desde Teruel hasta Madrid Ruta por los pueblos medievales más bonitos de España que debes visitar al menos una vez Rocío Jiménez estandar No viajar El pueblo de Sevilla escondido entre bosques que hay que visitar sí o sí en invierno: tiene varias rutas de senderismo fáciles y se come genial Antonio TávoraDurante el recorrido, los caminantes encuentran « puentes de madera preciosos donde nos acompañará el sonido del agua en todo momento». También se podrán deleitar con senderos estrechos «que te llevan por paisajes alucinantes ». Mención especial merecen también las « ruinas de un antiguo molino de agua donde la vegetación se está apoderando del lugar», un escenario envuelto en una amósfera que lleva de regreso al pasado.Una ruta para todos: cómo llegar al principio y dónde terminaPara acceder a la zona hay que cruzar dos puentes emblemáticos : el del río Moros y el de los Enamorados , el favorito de González. Este último es un antiguo puente medieval del que solo permanecen los pilares de piedra, reconstruido con madera para devolverle su función y su encanto original. Tras avanzar unos kilómetros, aparece el pueblo abandonado de Guijasalbas , aunque el recinto está vallado y no es posible acceder, por lo que la ruta continúa deshaciendo el sendero de ida.La jornada culmina en el acogedor pueblo de Valdeprados , un enclave pequeño pero lleno de encanto, perfecto, según Azahara, para «desconectar y relajarse después de la caminata» . Sus calles tranquilas y su entorno natural lo convierten en una parada imprescindible tras la excursión.La creadora de contenido no especifica cómo llegar hasta la zona en coche o transporte público, aunque responde a un seguidor sugiriendo que Valdeprados, el pueblo donde finaliza la ruta, es la mejor opción para dejar aparcado nuestro vehículo .La parada de autobús más más próxima al municipio se encuentra en el Cruce de la N-110, a unos pasos del núcleo urbano. Por allí pasa la línea VACL041 (6 Ávila), que conecta la localidad con otros puntos de la provincia. De hecho, la estación de autobús más cercana es precisamente la de Valdeprados (Cruce N-110) , situada a escasos metros y accesible en menos de un minuto caminando.Las características de la ruta no solo la hacen de lo más atractiva, sino accesible a casi cualquier persona, destaca la creadora de contenido:Datos prácticos de la ruta Tipo: lineal, 7 kilómetros. Desnivel: 150 metros. Dificultad: fácil. Recomendación: puede disfrutarse en cualquier época del año, aunque la autora aconseja hacerlo en primavera y otoño por la belleza del paisaje.Tras todas las recomendaciones, Azahara concluye su mensaje con una petición a todos sus seguidores: el de un turismo responsable. « Cuando estés en la naturaleza cuida de ella como se merece , recoge tu basura y deja todo igual o mejor de lo que estaba, que la única huella que dejes sea la de tu bota », sentencia.
Fuente ABC




