Crisis interna en el PSOE gallego: exconcejalas de A Coruña denuncian a Inés Rey y a su número dos por acoso laboral
Buenos Aires, 18 de diciembre del momento-Total News Agency-TNA- El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) enfrenta un nuevo foco de tensión interna después de que dos exconcejalas del Ayuntamiento de A Coruña presentaran denuncias por supuesto acoso laboral contra la alcaldesa Inés Rey y el concejal de Hacienda y portavoz municipal, José Manuel Lage Tuñas, a través del canal interno de denuncias del partido, una herramienta que había sido concebida para atender casos de acoso y violencia de género dentro de la formación política.
Las denunciantes, Eva Martínez Acón y Esther Fontán Prado, exmilitantes socialistas que formaron parte del gobierno municipal en el mandato anterior (2019-2023), presentaron formalmente sus quejas señalando que los hechos ocurrieron entre los años 2020 y 2022, cuando desempeñaban funciones como concejalas en el Ayuntamiento herculino. Según afirman en sus escritos, habrían sufrido “gritos, insultos, malos modos, trato vejatorio, mobbing y menoscabo de la dignidad”, conductas que atribuyen tanto a Rey como a Lage Tuñas durante su gestión interna y ante otros miembros del equipo de gobierno.
Una de las denunciantes relató que ya en 2022 había remitido una carta directamente a la dirección federal del PSOE, incluyendo el entonces secretario de Organización, sin que se adoptaran medidas efectivas por parte de los órganos internos, lo que, según explicó, la llevó inicialmente a descartar cursar una denuncia formal por el impacto que temía podría tener en su vida profesional y en su bienestar emocional. La actual situación de múltiples denuncias internas en la formación socialista habría motivado ahora la presentación nuevamente de la queja ante los órganos pertinentes.
La exconcejal Martínez Acón, que también fue secretaria local del PSOE coruñés, indicó que dispone de testigos y pruebas documentales que respaldarían las acusaciones, incluyendo episodios de “insultos” y “escarnio público” en diferentes ámbitos de la administración local.
La respuesta de Inés Rey, que también se desempeña como secretaria general del PSOE en A Coruña, fue tajante: en un comunicado oficial calificó las denuncias como “un ajuste de cuentas” motivado por el hecho de que las exedilas no fueron integradas en las listas electorales para el actual mandato, y lamentó que se utilice “un canal interno que surgió para defender a víctimas reales” con fines que, a su juicio, “nada tienen que ver con casos legítimos de acoso”. Rey subrayó que no se puede confundir la discrepancia política con el acoso, e invitó a las denunciantes a acudir a la vía judicial si consideraban que existían fundamentos más allá de una confrontación política interna.
La dirigente socialista defendió además que seguirá al lado de las víctimas reales de violencia machista y acoso sexual, y enfatizó que ninguna denuncia falsa la apartará de esa línea de acción, aunque remarcó que las acusaciones actuales no guardan relación con ese propósito original del mecanismo de denuncia.
Este nuevo conflicto se produce en medio de una crisis interna más amplia en el PSOE gallego, que ya ha visto la presentación de múltiples denuncias por acoso y que obligó recientemente a la renuncia del presidente de la Diputación de Lugo, José Tomé, por acusaciones de acoso sexual. La acumulación de estos casos ha tensionado las relaciones internas del partido, con miembros destacados reclamando mayor firmeza y coherencia en la gestión de las denuncias, en un momento en que la formación se define públicamente como frontal defensora de la igualdad de género y la lucha contra la violencia machista.
En paralelo, figuras del socialismo gallego como Gonzalo Caballero han arremetido contra la gestión de Rey y otros líderes locales, argumentando que este episodio es parte de un “desastre histórico” que arrastra al PSdeG en la región, con críticas a decisiones internas como el despido de una trabajadora embarazada y el trato a concejalas dentro del partido.
La polémica también ha planteado interrogantes sobre la eficacia y credibilidad del propio canal interno antiacoso del PSOE, una herramienta que ahora se encuentra en la mira tanto de críticos internos como de observadores políticos, que cuestionan si su diseño y funcionamiento son adecuados para atender denuncias sensibles y al mismo tiempo robustecer la integridad ética del partido frente a la ciudadanía.
Ante la escalada de denuncias internas, sectores del PSdeG han señalado que se convocará un Comité Nacional la próxima semana para analizar el curso de los hechos, en un intento por frenar la crisis y preservar la unidad orgánica.





