Buenos Aires, 20 de diciembre de 2025 – Total News Agency-TNA-.El malestar en el interior de las Fuerzas Armadas argentinas volvió a quedar en evidencia a lo largo de los últimos meses a partir de reclamos persistentes por salarios atrasados, pérdida del poder adquisitivo y deficiencias en la cobertura de salud, un combo que impacta con mayor dureza en soldados voluntarios y suboficiales de los rangos más bajos. Aunque las protestas abiertas están vedadas por la normativa militar, las quejas se filtran a través de familiares, retirados y presentaciones judiciales, configurando un clima de tensión silenciosa que atraviesa a las tres fuerzas.
El principal foco de conflicto se ubica en los haberes, que según distintas estimaciones quedaron muy por detrás de la inflación acumulada. En numerosos casos, los ingresos básicos de soldados voluntarios y suboficiales jóvenes se ubican por debajo de la canasta básica, obligando a muchas familias militares a depender de ingresos complementarios o ayuda externa. La situación se agrava por las restricciones reglamentarias que limitan o directamente prohíben el desempeño de actividades laborales paralelas mientras se está en servicio activo.
Este deterioro salarial no es nuevo, pero se profundizó en un contexto de alta inflación y ajuste fiscal. A lo largo de los últimos años se registraron presentaciones judiciales colectivas reclamando recomposiciones, además de pronunciamientos de asociaciones de retirados que advirtieron sobre el riesgo de desmotivación, deserción temprana y pérdida de personal calificado en áreas sensibles.
En paralelo, la crisis de la cobertura sanitaria se transformó en uno de los puntos más delicados. El , que brinda atención médica a personal en actividad, retirados y sus familias, enfrenta desde hace tiempo problemas financieros y administrativos. Las denuncias incluyen cortes de convenios con clínicas y sanatorios, falta de prestadores en el interior del país, demoras en autorizaciones de prácticas complejas y atrasos en los pagos a profesionales de la salud.
En varias provincias, familiares de militares aseguraron que debieron afrontar gastos médicos de su propio bolsillo o trasladarse largas distancias para recibir atención, una situación particularmente crítica en casos de tratamientos oncológicos, cirugías programadas o atención pediátrica. El impacto no se limita al personal del , sino que también alcanza a integrantes de la Armada y la Fuerza Aérea, todos bajo la órbita del mismo sistema sanitario.
A diferencia de otros sectores del Estado, los miembros de las carecen de herramientas formales para expresar sus reclamos. La imposibilidad de sindicalizarse, realizar huelgas o manifestaciones públicas hace que el descontento se exprese de manera fragmentada y soterrada, lo que a menudo retrasa la visibilización de los conflictos. En ese marco, el rol de los familiares y de los retirados se volvió central para canalizar denuncias y advertencias.
Desde el plano oficial, distintas administraciones reconocieron las dificultades y anunciaron reordenamientos administrativos, auditorías internas y aumentos salariales parciales, aunque las medidas resultaron insuficientes para revertir el problema de fondo. En el caso de IOSFA, los intentos de saneamiento financiero chocaron con el arrastre de deudas acumuladas y la caída de ingresos reales producto del deterioro salarial de los afiliados.
Puertas adentro de las fuerzas, el malestar convive con una fuerte disciplina institucional y con la preocupación por el impacto que estas condiciones pueden tener en la operatividad, la moral y la retención de personal. Sin estallidos visibles ni protestas en la calle, la situación se mantiene como un conflicto latente, que periódicamente reaparece en la agenda pública y que, según coinciden fuentes castrenses, requiere soluciones estructurales para evitar un deterioro mayor.
Fuentes consultadas:
– Asociaciones de retirados de las Fuerzas Armadas
– Presentaciones judiciales por recomposición salarial
– Denuncias de afiliados y prestadores del sistema IOSFA
– Informes periodísticos y documentos oficiales sobre política salarial y sanitaria militar

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