Vigo, 22 de diciembre de 2025-Total News Agency-TNA-La fortuna del segundo premio de la Lotería de Navidad 2025 tuvo un impacto directo y visible en la ciudad de Vigo, donde decenas de trabajadores de la sede central de Bimba y Lola, ubicada en el barrio de Lavadores, celebraron con emoción la inesperada noticia. Champán en mano y entre aplausos, empleados —en su mayoría mujeres— salieron a las puertas de la compañía para compartir una alegría que se extendió rápidamente por toda España.
El número agraciado, el 70.048, fue vendido íntegramente en la administración Lotería Barquillo 10 de Madrid. Sin embargo, la empresa había propuesto ese número a sus trabajadores de oficinas y tiendas de todo el país a través de participaciones de cinco euros, que podían adquirirse mediante la aplicación oficial de Loterías. Cada una de esas papeletas está premiada con 31.250 euros, una suma que representa un alivio significativo para muchas economías familiares.
El segundo premio fue además el más temprano del sorteo, al salir a las 9:21 de la mañana, en el sexto alambre de la primera tabla. En ese preciso momento, según relataron empleados, comenzó a percibirse un murmullo creciente en las oficinas de Vigo, que pronto se transformó en festejo generalizado. “Parecía que a alguien le había tocado la lotería, pero no imaginábamos que fuese a toda la empresa”, comentó una trabajadora. Otra relató que pensó que se trataba de una broma y que lo primero que hizo fue revisar su correo electrónico para confirmar que efectivamente había comprado la participación.
La mayoría de los empleados había adquirido el número, aunque algunos reconocieron acordarse de los pocos compañeros que esta vez no lo habían hecho. Entre los planes que comenzaron a mencionarse con entusiasmo aparecieron viajes largamente postergados, el recambio del auto y la posibilidad de aliviar compromisos financieros. “Nos va a ayudar muchísimo”, coincidían.
Entre las historias que marcaron la jornada se destacó la de una becaria de la sede central que celebraba su cumpleaños el mismo día del sorteo. Emocionada, admitió que era la primera vez que jugaba a la lotería y que no podría haber recibido un regalo mejor, convirtiendo la fecha en una celebración doble.
La alegría no se limitó a Vigo. Con cerca de 1.000 empleados en tiendas y unos 450 en oficinas, la suerte se repartió por todo el territorio nacional. En una de las tiendas de la firma en Santiago de Compostela, el clima fue similar: sonrisas, abrazos y comentarios sobre el impacto positivo que tendrá el premio. La encargada del local confirmó que todas las trabajadoras habían comprado el número ganador y destacó que el dinero permitirá “tapar agujeros”, afrontar hipotecas o concretar la compra de un vehículo.
“Somos gente trabajadora, con obligaciones y familias, y esto viene muy bien”, resumió la responsable del establecimiento, quien subrayó que la jornada laboral se vivió con un ánimo completamente distinto. “Hoy vamos a trabajar con otra alegría”, concluyó.
El segundo premio de la Lotería de Navidad volvió así a cumplir con una de las tradiciones más arraigadas del sorteo: repartir no solo dinero, sino también esperanza y alivio entre miles de personas, en este caso concentradas en una empresa que vio cómo la fortuna alcanzaba a gran parte de su comunidad laboral.

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