Buenos Aires, diciembre de 2025-Total News Agency-TNA-El cierre de 2025 encuentra al presidente Javier Milei atravesando un doble balance político: el tradicional fin de año y, al mismo tiempo, la conclusión de la primera mitad de su mandato. En ese marco, un análisis de opinión pública elaborado a partir de diez encuestas nacionales difundidas durante diciembre muestra la persistencia de una consigna que acompaña al Gobierno desde sus inicios: una mayoría de la sociedad percibe que la situación actual es negativa, pero mantiene expectativas de mejora hacia adelante.
El relevamiento, difundido por el diario Clarín a partir del estudio comparado de sondeos de distintas consultoras, refleja con claridad esa tensión. En promedio, el 58% de los encuestados califica la situación del país como mala o peor que la del año anterior, mientras que un porcentaje sensiblemente menor considera que el presente es positivo. Sin embargo, al mismo tiempo, se observa un repunte en las expectativas económicas y políticas para 2026, junto con una mejora relativa en la imagen presidencial.
El análisis se apoya en encuestas realizadas por Atlas Intel, CB Consultora Opinión Pública, D’Alessio Irol-Berensztein, Isasi-Burdman, Management & Fit, Opinaia, Proyección, Pulso Research, Trends y Zuban Córdoba, firmas de distinto perfil metodológico y trayectoria, cuyos resultados convergen en un diagnóstico común: el humor social sigue siendo crítico respecto del presente, pero no se ha quebrado el crédito político otorgado al oficialismo.
Según el promedio de siete encuestas que midieron situación actual y expectativas, la evaluación retrospectiva continúa en rojo. Cerca del 57,9% de los consultados afirma estar peor que hace un año, frente a apenas un 29,3% que se percibe mejor. Esa foto social adversa, sin embargo, convive con una recuperación de las expectativas a partir del último tramo del año, especialmente tras el triunfo electoral del oficialismo en las legislativas nacionales de octubre.
El recorrido político de 2025 fue distinto al de 2024. El año anterior, el Gobierno logró cerrar diciembre con mejores números gracias a la desaceleración inflacionaria y una leve recomposición salarial luego de un ajuste inicial muy severo. En cambio, durante 2025, con los precios más estabilizados, el Ejecutivo enfrentó un período de mayor incertidumbre política, atravesado por denuncias y sospechas de corrupción vinculadas al caso $Libra y a la Agencia Nacional de Discapacidad. Ese clima comenzó a revertirse recién tras la victoria electoral, que funcionó como un punto de inflexión en la opinión pública.
En términos de gestión, el promedio de las diez encuestas de diciembre arroja un 46,5% de aprobación contra un 48,5% de desaprobación, lo que mantiene al Gobierno en un terreno estadísticamente equilibrado, aunque con saldo levemente negativo. Algo similar ocurre cuando se consulta por el rumbo del país: el 41% lo considera correcto, frente a un 44,1% que lo evalúa como incorrecto. La imagen personal de Milei replica casi exactamente esa distribución, con un 46,2% de valoración positiva y un 47,9% negativa.
Pese a esos números ajustados, el Presidente conserva una ventaja clara dentro del oficialismo. Milei aparece como el dirigente libertario con mejor imagen, superando a la vicepresidenta Victoria Villarruel, que promedia alrededor de 30 puntos positivos, y también a otras figuras del espacio. En ese ranking interno, se destacan Patricia Bullrich, Manuel Adorni, Luis Caputo y Diego Santilli, todos con niveles de imagen inferiores a los del Presidente. Incluso Karina Milei, figura central del armado político, registra uno de los pisos más bajos de valoración.
Uno de los datos centrales que subrayan los analistas es la consolidación de dos núcleos duros de tamaño similar. Milei parece haber estabilizado un piso de apoyo cercano al 40%, vinculado al caudal electoral obtenido en octubre, pero también enfrenta un núcleo de rechazo de proporciones comparables. Por ahora, ese rechazo no encuentra una alternativa opositora capaz de capitalizarlo, en un escenario marcado por la debilidad del peronismo, la fragmentación opositora y la ausencia de liderazgos competitivos a nivel nacional.
En materia de expectativas económicas, el panorama sigue siendo frágil. Aunque el optimismo mejoró tras el resultado electoral, los que creen que la economía repuntará en 2026 apenas logran empatar con quienes anticipan un empeoramiento. El equilibrio entre optimistas y pesimistas confirma que el Gobierno mantiene crédito, pero también que ese respaldo no es ilimitado y depende de resultados concretos en el corto y mediano plazo.
Fuentes consultadas:
Clarín, análisis de diez encuestas nacionales difundidas en diciembre de 2025.
Atlas Intel; CB Consultora Opinión Pública; D’Alessio Irol-Berensztein; Isasi-Burdman; Management & Fit; Opinaia; Proyección; Pulso Research; Trends; Zuban Córdoba.
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