Caracas, 6 de enero de 2026-Total News Agency-TNA- En un mensaje de alto impacto político difundido en la madrugada del sábado, la dirigente opositora María Corina Machado afirmó que “llegó la hora de la libertad” y sostuvo que Nicolás Maduro “enfrenta desde hoy la justicia internacional por crímenes atroces”, en referencia directa a las acciones militares y judiciales impulsadas por Estados Unidos contra el régimen chavista. El pronunciamiento marcó uno de los posicionamientos más contundentes de la oposición venezolana desde la captura del líder del chavismo y abrió una nueva etapa de tensión política, tanto dentro como fuera del país.
El comunicado, fechado el 3 de enero de 2026, convoca a los venezolanos a mantenerse “vigilantes, activos y organizados” y plantea que el país se encuentra ante una oportunidad histórica para avanzar hacia una transición democrática. “Hoy estamos preparados para hacer valer nuestro mandato y tomar el poder”, afirmó Machado, en un mensaje que combina tono épico, apelación religiosa y una hoja de ruta política orientada a la ruptura definitiva con el régimen.
En el texto, la dirigente opositora sostiene que, tras la negativa de Maduro a aceptar una salida negociada, el gobierno estadounidense “cumplió su promesa de hacer valer la ley”. Desde esa lectura, Machado enmarca los ataques y la captura del mandatario chavista como un punto de inflexión irreversible, y reclama que a partir de ahora rijan en Venezuela “la soberanía popular y la soberanía nacional”, conceptos que durante años estuvieron, según la oposición, subordinados a un aparato autoritario sostenido por la represión y el fraude electoral.
Entre los objetivos inmediatos que enumera figuran el restablecimiento del orden institucional, la liberación de los presos políticos, la reconstrucción económica y social del país y el regreso de millones de venezolanos que emigraron durante la última década. “Hemos luchado por años, lo hemos entregado todo, y ha valido la pena. Lo que tenía que pasar está pasando”, subraya el comunicado, que busca transmitir la idea de una victoria largamente postergada.
Machado reivindica además la elección presidencial del 28 de julio y afirma que el pueblo venezolano eligió como presidente legítimo a Edmundo González Urrutia. En ese marco, sostiene que González Urrutia debe asumir “de inmediato” su mandato constitucional y ser reconocido como Comandante en Jefe de la Fuerza Armada Nacional, un llamado que vuelve a colocar a los militares en el centro del tablero político y que reaviva un vínculo históricamente conflictivo entre la oposición y el estamento castrense.
El mensaje incluye instrucciones diferenciadas según el lugar de residencia. A quienes se encuentran dentro de Venezuela, Machado les pide permanecer atentos a nuevas comunicaciones oficiales para activar las acciones que, anticipa, serán anunciadas en breve. A la diáspora venezolana, en tanto, la convoca a movilizarse, presionar a gobiernos y sociedades del mundo y comprometerlos con lo que define como “la gran operación de construcción de la nueva Venezuela”.
El pronunciamiento fue rápidamente respaldado por González Urrutia, quien calificó el momento como “decisivo” y aseguró que la oposición está lista para iniciar la reconstrucción institucional del país. En un mensaje a la ciudadanía, afirmó que la participación activa de la población será clave para consolidar la transición democrática y dejar atrás el ciclo chavista.
Sin embargo, el escenario internacional mostró señales de ambigüedad. Poco después de difundirse el comunicado de Machado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, relativizó su figura política y afirmó que la líder opositora no cuenta con el apoyo ni el respeto necesarios para gobernar Venezuela. “Es una mujer muy amable, pero no inspira respeto”, declaró, al tiempo que negó haber mantenido contactos directos con ella, pese a que Machado respaldó durante meses la presión militar estadounidense sobre el régimen chavista.
En paralelo, crece la incertidumbre sobre el paradero actual de la dirigente opositora. No existe confirmación oficial sobre dónde se encuentra, luego de que su última aparición pública se produjera en Oslo, Noruega, donde recibió el Premio Nobel de la Paz. Ese viaje marcó su reaparición internacional tras más de un año en la clandestinidad dentro de Venezuela, motivada por el endurecimiento de la persecución contra dirigentes opositores.
Durante su estadía en Noruega, Machado mantuvo reuniones con líderes políticos y referentes internacionales, reforzando su perfil global en un contexto de máxima inestabilidad para el régimen chavista. Su salida de Venezuela se realizó mediante una operación reservada, que incluyó traslados marítimos en condiciones extremas y un posterior vuelo al exterior. Según fuentes cercanas, durante esa travesía sufrió una fractura vertebral producto del fuerte oleaje y de las maniobras destinadas a evitar controles oficiales.
El exintegrante de fuerzas especiales estadounidenses Bryan Stern afirmó haber participado en la operación de rescate y describió el procedimiento como altamente riesgoso, tanto por las condiciones climáticas como por la logística involucrada. Aun así, destacó la entereza de Machado durante todo el trayecto, pese a la lesión.
El llamado de la líder opositora se produce en medio de un reordenamiento político sin precedentes en Venezuela, con el chavismo golpeado, la conducción del poder en disputa y la comunidad internacional dividida sobre el rumbo a seguir. El mensaje de “hora de la libertad” busca capitalizar ese vacío y colocar a la oposición en posición de iniciativa, aunque el desenlace de la transición sigue abierto y condicionado por factores militares, externos y sociales de alto riesgo.

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