Buenos Aires, 12 de enero de 2026 –Total News Agency-TNA–A un mes de que comience el debate formal en el Senado, el Gobierno puso en marcha de manera simultánea la maquinaria política y los equipos técnicos para avanzar con la reforma laboral, uno de los proyectos centrales de la denominada “segunda generación” de reformas que impulsa la administración de Javier Milei. El objetivo oficial es llegar al recinto con un texto prácticamente cerrado y lograr su aprobación durante febrero.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, convocó a la mesa política para el próximo viernes 16 de enero en la Casa Rosada. Será el primer encuentro del año y estará enfocado tanto en las definiciones finales del articulado como en la estrategia legislativa para las próximas semanas. Ese mismo día, en paralelo, comenzarán a trabajar los equipos técnicos designados en el Senado para pulir los aspectos más sensibles del proyecto.
De acuerdo con fuentes oficiales, en la reunión política participarán la jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, el asesor presidencial Santiago Caputo, el ministro del Interior Diego Santilli, y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. En el Ejecutivo no descartan que también se sume la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
El encuentro estará encabezado por Adorni y buscará ordenar la hoja de ruta política de cara al debate parlamentario, que el oficialismo pretende iniciar en el recinto entre el 10 y el 11 de febrero. La reforma laboral es considerada prioritaria por la Casa Rosada y el Gobierno aspira a convertirla en ley el próximo mes.
En paralelo, este mismo viernes comenzará a funcionar en el Senado el equipo técnico impulsado por Bullrich, que se encargará de revisar las propuestas existentes y analizar eventuales ajustes. Según trascendió desde el Ejecutivo, no se prevén cambios de fondo respecto del texto que obtuvo dictamen el 18 de diciembre pasado. “No hay grandes modificaciones”, aseguran fuentes oficiales, aunque reconocen que deberán realizarse ajustes en el capítulo tributario.
Ese punto está directamente vinculado a la caída del capítulo 11 del Presupuesto 2026, rechazado en diciembre. “Con ese capítulo afuera, hay cuestiones impositivas dentro de lo laboral que hay que ordenar”, admitieron desde la Casa Rosada. La intención es resolver esos aspectos sin alterar el espíritu general de la reforma.
El Gobierno se muestra dispuesto a dialogar con gobernadores y con sectores de la oposición considerada “dialoguista” para reunir los votos necesarios, pero aclara que las conversaciones estarán orientadas a “incorporar” matices y no a eliminar ejes centrales del proyecto. “Hay puntos que no se van a cambiar bajo ningún punto de vista”, remarcan cerca del Presidente, al sostener que la iniciativa refleja la visión de Milei sobre el mercado laboral.
En el entorno de Caputo coinciden en que el texto actual ya sufrió varias modificaciones respecto de la versión original surgida del Consejo de Mayo, por lo que descartan introducir nuevos cambios estructurales. “Es una ley razonable, no una flexibilización extrema”, repiten en el oficialismo, que tendrá como principales negociadores políticos a Bullrich, Santilli, Menem y el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem.
La estrategia parlamentaria contempla un trabajo “en espejo” entre el Senado y la Cámara de Diputados, con la intención de que el texto aprobado en la Cámara alta sea replicado sin modificaciones en la Cámara baja, para acelerar la sanción definitiva.
Entre el 16 y el 26 de enero trabajará el equipo técnico encabezado por la abogada Josefina Tajes, vinculada al espacio de Bullrich, con la misión de monitorear propuestas y ordenar el debate. Luego, entre el 26 de enero y el 10 de febrero, comenzarán las reuniones políticas entre senadores de cara a la sesión en el recinto.
En la Casa Rosada se muestran optimistas respecto del escenario parlamentario, en especial tras la reciente aprobación del Presupuesto en el Senado. Admiten que en las conversaciones con los gobernadores sobrevolarán temas de recursos y cuestiones tributarias. “Para que la ley salga tiene que tener incentivos”, reconocen en el oficialismo, que apuesta a cerrar acuerdos sin resignar los lineamientos centrales de la reforma.
Fuentes consultadas:
Casa Rosada; fuentes oficiales del Gobierno nacional; Senado de la Nación; Cámara de Diputados; declaraciones de funcionarios y dirigentes oficialistas

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