Buenos Aires, 13 de enero de 2026-Total News Agency-TNA-La inflación de diciembre fue del 2,8% mensual y permitió que la Argentina cerrara 2025 con una variación anual del 31,7%, el registro más bajo de los últimos ocho años, según informó el INDEC. El dato fue celebrado por el Gobierno como uno de los principales logros de su gestión económica, aunque el cierre del año dejó señales mixtas: si bien la inflación interanual descendió con fuerza, el último mes confirmó una leve aceleración respecto de noviembre, cuando el índice había sido del 2,5%.
De este modo, diciembre no logró perforar el umbral del 2% y se ubicó por encima de las proyecciones privadas, que estimaban una variación de entre 2,3% y 2,6%. Además, igualó el registro de abril y se convirtió en el dato mensual más alto de los últimos siete meses, consolidando una tendencia ascendente que se arrastra desde mediados de año.
El recorrido del índice de precios a lo largo de 2025 mostró dos etapas bien diferenciadas. Tras un primer semestre de marcada desaceleración, la inflación retomó un sendero de subas graduales desde junio. Ese mes pasó de 1,5% en mayo a 1,6%, avanzó a 1,9% en julio y agosto, subió a 2,1% en septiembre, alcanzó 2,3% en octubre, trepó a 2,5% en noviembre y cerró el año en 2,8% en diciembre. La secuencia confirma que, aunque el nivel general es sustancialmente menor al de años previos, la desinflación perdió impulso en el tramo final del año.
Un dato que encendió alertas fue el comportamiento de la inflación núcleo, que excluye precios regulados y estacionales. En diciembre avanzó 3%, por encima del índice general, lo que evidencia que persisten tensiones estructurales en la dinámica de precios y que la baja aún no está plenamente consolidada.
Diciembre, además, suele ser un mes históricamente más inflacionario por el cobro del aguinaldo y el mayor consumo de fin de año. En ese contexto, impactaron con fuerza los aumentos en servicios regulados, en línea con la recomposición tarifaria aplicada durante 2025, y el alza de la carne, que registró incrementos superiores al 12%, por encima de la estacionalidad habitual.
Por rubros, transporte encabezó las subas mensuales con un aumento del 4%, impulsado por la actualización de tarifas. Le siguieron vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles con 3,4%; comunicación con 3,3%; y restaurantes y hoteles con 3,2%. Los alimentos y bebidas sin alcohol, que representan el 27% de la canasta del IPC, subieron 3,1%, también por encima del promedio general.
En contraste, los menores incrementos se registraron en educación (0,4%), prendas de vestir y calzado (1,1%), equipamiento y mantenimiento del hogar (2%), salud (2,1%), recreación y cultura (2,5%) y bienes y servicios varios (2,6%).
El Gobierno celebró el resultado anual. El presidente Javier Milei destacó públicamente el descenso de la inflación y felicitó al ministro de Economía Luis Caputo, mientras que funcionarios y dirigentes oficialistas remarcaron el contraste con los niveles récord heredados de años anteriores. También se sumaron expresiones de respaldo de Patricia Bullrich y del ministro del Interior Diego Santilli, quienes atribuyeron la desaceleración a la eliminación de controles de precios, el ajuste fiscal y el nuevo esquema cambiario.
En el plano internacional, el descenso permitió que la Argentina mejorara su posición relativa: pasó de encabezar el ranking mundial de inflación en 2023 a ubicarse sexta en 2025, aunque todavía por detrás de países con graves desequilibrios macroeconómicos.
De cara a 2026, el Gobierno fijó una ambiciosa meta de 10,1% de inflación anual en el Presupuesto, un objetivo que genera escepticismo entre analistas privados. La mayoría coincide en que la desinflación continuará, pero advierte que alcanzar ese nivel exigirá mantener condiciones macroeconómicas muy estrictas y limitar el impacto de ajustes pendientes, especialmente en tarifas, lo que vuelve incierto el cumplimiento de la pauta oficial.
Fuentes consultadas
INDEC

Argentina
España
USA
Israel














