Madrid / Barcelona, 14 de enero de 2026-Total News Agency-TNA-El escenario político en España volvió a tensarse en torno a la financiación autonómica y la estabilidad del Gobierno central, luego de que Carles Puigdemont abriera la puerta a respaldar la condonación de unos 17.000 millones de euros de deuda catalana, siempre y cuando Esquerra Republicana de Catalunya profundice la presión sobre el presidente Pedro Sánchez y aproveche lo que Junts define como la “debilidad parlamentaria” del Ejecutivo.
La posición fue transmitida en las últimas horas en el marco de las negociaciones internas del independentismo catalán. Puigdemont planteó que ERC, liderada por Oriol Junqueras, debe aceptar introducir enmiendas sustanciales al modelo de financiación pactado con el Gobierno español, con el objetivo de acercarlo al esquema del concierto económico vasco, uno de los reclamos históricos del soberanismo catalán.
A cambio, Junts per Catalunya se mostraría dispuesta a acompañar dos demandas clave para ERC: por un lado, la condonación de la deuda del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA), y por otro, el aval político necesario para destrabar la negociación con el Ejecutivo central, que depende en gran medida del respaldo parlamentario de Junts en el Congreso de los Diputados.
El trasfondo de la discusión es la fragilidad del Gobierno de Sánchez, que gobierna con una mayoría ajustada y necesita sostener el apoyo de las fuerzas independentistas catalanas para aprobar iniciativas clave. Desde Junts interpretan este escenario como una oportunidad para elevar el costo político del apoyo parlamentario y avanzar hacia un modelo fiscal que otorgue a Cataluña mayor autonomía en la recaudación y gestión de recursos, en línea con el sistema vigente en el País Vasco y Navarra.
Sin embargo, la estrategia no está exenta de tensiones internas. A Puigdemont le resulta cada vez más complejo sostener una negativa cerrada a la condonación de la deuda catalana, especialmente cuando esa medida figura entre las principales prioridades de ERC y cuenta con un amplio respaldo social en Cataluña. En ese contexto, el líder de Junts busca reposicionarse como un actor decisivo, capaz de bloquear o habilitar acuerdos clave, pero sin aparecer como responsable de frustrar un alivio financiero de gran magnitud para la Generalitat.
Desde ERC, en tanto, se evalúa el margen real para endurecer la negociación sin poner en riesgo los compromisos ya asumidos con el Gobierno central. El dilema para Junqueras pasa por equilibrar la obtención de beneficios concretos —como la quita de deuda— con la viabilidad política de un Ejecutivo socialista cuya caída podría reconfigurar por completo el tablero institucional español.
La discusión sobre la condonación de los 17.000 millones de euros y el rediseño del modelo de financiación catalana se convirtió así en una pieza central del pulso entre Junts, ERC y el Gobierno de Sánchez, con derivaciones que exceden lo económico y se proyectan sobre la gobernabilidad de España y el futuro del vínculo entre el Estado y las comunidades autónomas con mayor peso político.
Fuentes consultadas
El Mundo
El País
ABC
La Vanguardia
Europa Press

Argentina
España
USA
Israel















