Teherán, 13 de enero de 2026-Total News Agency-TNA-Irán atraviesa lo que distintos observadores califican como la mayor masacre de su historia contemporánea, en medio de una represión estatal de gran escala contra protestas antigubernamentales y un apagón casi total de internet y de la prensa independiente que ya se extiende por seis días consecutivos. Estimaciones difundidas por medios internacionales y fuentes médicas sitúan el número de víctimas fatales en un rango que va desde al menos 12.000 hasta un máximo de 20.000 personas.
Una investigación publicada por Iran International sostiene que al menos 12.000 personas habrían sido asesinadas en los últimos días, con la mayoría de las muertes concentradas en dos jornadas consecutivas, el jueves y viernes 8 y 9 de enero. Según el medio, las cifras surgen de un proceso de verificación prolongado y deliberado, en un contexto marcado por el bloqueo sistemático de información, el cierre masivo de medios y la interrupción de las comunicaciones ordenada por las autoridades iraníes.
El informe indica que la represión no respondió a enfrentamientos espontáneos, sino a una operación planificada y coordinada. De acuerdo con la investigación, la mayoría de las muertes fueron provocadas por la Guardia Revolucionaria y las fuerzas Basij, y la orden de abrir fuego habría sido emitida formalmente por el Consejo Supremo de Seguridad Nacional. El medio afirma que la decisión se tomó con conocimiento y aprobación de los jefes de los tres poderes del Estado y por instrucción directa del líder supremo Ali Jamenei.
Para reconstruir la magnitud de lo ocurrido, el comité editorial de Iran International analizó información procedente de fuentes cercanas al Consejo Supremo de Seguridad Nacional, de la oficina presidencial y de integrantes de la Guardia Revolucionaria en ciudades clave como Mashhad, Kermanshah e Isfahan. A ese material se sumaron testimonios de familiares de víctimas, testigos presenciales, informes de campo y datos de centros médicos, incluidos relatos directos de médicos y enfermeras que trabajaron durante las jornadas más violentas.
El medio subrayó que muchas de las víctimas eran jóvenes menores de 30 años y describió los hechos como un episodio sin precedentes por su alcance geográfico, la intensidad de la violencia y la concentración de muertes en un lapso extremadamente corto. También explicó que evitó difundir cifras preliminares para no distorsionar la dimensión real de lo sucedido, optando por una contrastación exhaustiva pese a las enormes dificultades de acceso a la información.
En paralelo, información difundida por CBS News refuerza la magnitud de las estimaciones. Dos fuentes, una de ellas dentro de Irán, indicaron que el número de muertos sería de al menos 12.000 y podría ascender hasta 20.000, basándose en reportes de funcionarios médicos de distintas regiones del país. Una de esas fuentes señaló que fuerzas de seguridad habrían visitado hospitales privados en Teherán para presionar al personal sanitario con el objetivo de obtener los nombres y direcciones de personas heridas durante las protestas, lo que habría dificultado aún más el registro independiente de víctimas.
Desde el plano internacional, la ministra británica de Asuntos Exteriores Yvette Cooper declaró ante el Parlamento que el gobierno del Reino Unido creía inicialmente que podría haber habido alrededor de 2.000 muertos, pero advirtió que la cifra real sería considerablemente mayor. “Mi temor es que el número sea significativamente más alto”, afirmó, aludiendo a la falta de información confiable proveniente del interior de Irán.
El apagón informativo ha sido casi absoluto. Cientos de periódicos nacionales y locales fueron clausurados desde el inicio de la represión, en lo que especialistas consideran un hecho sin precedentes en la historia reciente de la prensa iraní. En la actualidad, solo permanecen operativos algunos sitios web bajo estricta censura, además de la radiodifusión estatal controlada por el régimen.
Ante este escenario, Iran International realizó un llamado público a ciudadanos dentro y fuera del país para que aporten documentos, videos, fotografías, audios y datos verificables sobre víctimas, centros médicos y lugares de los hechos. El medio aseguró que garantizará la confidencialidad y la protección de las fuentes y que, una vez completada la verificación, pondrá sus conclusiones a disposición de organismos e instituciones internacionales, con el objetivo de documentar lo ocurrido y preservar la identidad de las víctimas.
Fuentes consultadas
Iran International
CBS News
Reuters
The Guardian
Medios oficiales del Parlamento británico
Organizaciones internacionales de derechos humanos





