Buenos Aires, 13 de enero de 2026-Total News Agency-TNA-La publicación del detalle del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de diciembre confirmó que, a lo largo de 2025, los servicios públicos y los combustibles fueron los rubros que más presión ejercieron sobre el costo de vida, con incrementos muy por encima de la inflación promedio anual. Si bien el índice general cerró el año con una suba interanual del 31,5%, celebrada por el Gobierno como el nivel más bajo desde 2017, el impacto del reordenamiento tarifario fue decisivo en el bolsillo de los hogares.
De acuerdo con el informe difundido por el INDEC, el rubro vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles acumuló un aumento del 41,6% en 2025, superando con holgura el promedio general. En la región pampeana, donde se concentra una parte sustancial de la población y de la actividad económica, la suba fue todavía mayor y alcanzó el 47,8%, reflejando con claridad el efecto de la recomposición de tarifas aplicada durante el año.
Este comportamiento convirtió a los servicios públicos en uno de los principales motores de la inflación anual, en un contexto en el que el Gobierno avanzó con la reducción de subsidios y el sinceramiento de precios relativos. El ajuste en electricidad, gas, agua y combustibles se tradujo en aumentos mensuales persistentes, que impactaron tanto en los gastos directos de los hogares como en los costos de transporte y producción.
En paralelo, el detalle del IPC de diciembre permitió identificar fuertes subas en productos clave de la canasta básica, especialmente en alimentos frescos y carnes, que tuvieron un peso significativo en la inflación del último mes del año. En el Gran Buenos Aires, los diez artículos con mayores incrementos respecto de noviembre mostraron variaciones de dos dígitos en varios casos.
El limón encabezó la lista con un salto del 31,2%, alcanzando un precio de $4.066,55 por kilo. Le siguió la manzana deliciosa, con una suba del 16,4% y un valor de $4.009,31. Entre las carnes, el asado aumentó 13,5%, llegando a $15.094,30 por kilo, mientras que el cuadril subió 10,4% hasta $17.733,28, y la nalga se incrementó 9,9%, con un precio de $18.390,08.
Otros productos que registraron alzas relevantes fueron la naranja (9,7%, $1.241,67 el kilo), la paleta (9,5%, $14.263,11), el zapallo anco (9,4%, $1.244,78), la carne picada común (7,6%, $8.624,25) y el pan de mesa, cuyo paquete de 390 gramos aumentó 6,3%, hasta $3.669,58.
El comportamiento de estos precios explica, en buena medida, la presión que siguieron sintiendo los hogares pese a la desaceleración inflacionaria general. En particular, la combinación de aumentos en servicios regulados y en alimentos básicos mantuvo elevado el costo de vida, incluso en un año en el que la inflación anual mostró una fuerte baja respecto de períodos anteriores.
Así, el cierre de 2025 dejó un escenario de contrastes: mientras el Gobierno destacó el descenso del IPC interanual como un logro central de su política económica, los datos oficiales evidencian que los servicios públicos y los combustibles fueron los rubros que más aumentaron y que, junto con ciertos alimentos esenciales, continuaron tensionando los presupuestos familiares en todo el país.
Fuentes consultadas
INDEC

Argentina
España
USA
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