Barcelona, 15 de enero de 2026-Total News Agency-TNA-Un avión de la compañía Turkish Airlines que cubría la ruta entre Estambul y Barcelona realizó este jueves un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat luego de que se recibiera una amenaza de bomba a bordo. La situación activó un amplio protocolo de seguridad aérea y terrestre, aunque finalmente no se detectó ningún artefacto explosivo y la operación concluyó sin incidentes.
La aeronave involucrada fue un Airbus A321, identificado como vuelo TK1853, que transportaba a 148 pasajeros y siete tripulantes. La alerta se produjo poco después de las 10 de la mañana, cuando las autoridades aeronáuticas fueron notificadas de una posible amenaza durante el trayecto. De inmediato, se pusieron en marcha los procedimientos de seguridad previstos para este tipo de contingencias.
Durante su aproximación al espacio aéreo español, el avión comercial fue escoltado por dos cazas militares, uno de la Fuerza Aérea Española y otro de Francia, como medida preventiva ante la eventualidad de un riesgo para la seguridad nacional. El vuelo aterrizó alrededor de las 11:00 en Barcelona, donde ya se encontraba desplegado un importante operativo en tierra.
Una vez en pista, la aeronave fue dirigida a una zona aislada del aeropuerto para permitir una inspección exhaustiva. Pasajeros y tripulación descendieron por sus propios medios y fueron trasladados a un área segura, sin que se registraran situaciones de pánico ni problemas de salud. Las autoridades destacaron que el desembarco se realizó de manera ordenada y conforme a los protocolos internacionales.
En el operativo intervinieron efectivos de la Guardia Civil, la Policía Nacional, los Mossos d’Esquadra y los Bomberos de la Generalitat, quienes coordinaron las tareas de control, inspección y asistencia. Tras revisar el avión y el equipaje, fuentes del Ministerio del Interior informaron que se descartó la presencia de material explosivo a bordo, aunque las actuaciones judiciales y administrativas continuarán para determinar el origen y la veracidad de la amenaza.
Desde Aena, el gestor aeroportuario español, se indicó que el aeropuerto de Barcelona-El Prat operó “con total normalidad” durante todo el procedimiento. En la misma línea, los Mossos d’Esquadra remarcaron que la alerta no afectó en ningún momento el funcionamiento general de las instalaciones ni provocó desvíos significativos en otros vuelos.
El episodio se produce en un contexto de especial sensibilidad en materia de seguridad aérea internacional, donde cualquier advertencia es tratada con el máximo nivel de precaución. Aunque el incidente no tuvo consecuencias materiales ni personales, volvió a poner en evidencia la coordinación entre organismos civiles y militares ante amenazas que, aun siendo falsas, exigen una respuesta inmediata y rigurosa.
Fuentes consultadas:
Aena; autoridades de seguridad españolas; Mossos d’Esquadra; información aeroportuaria y de tráfico aéreo.





