Washington, 17 de enero de 2026-Total News Agency-TNA- El gobierno de Donald Trump intensificó su presión sobre México para que autorice operaciones conjuntas entre fuerzas militares de ambos países con el objetivo de desmantelar laboratorios de fentanilo, en una propuesta que incluiría la participación directa de tropas de operaciones especiales estadounidenses y agentes de la CIA en redadas realizadas en territorio mexicano.
Según reveló The New York Times, Washington busca que efectivos de fuerzas de elite o personal de inteligencia acompañen a soldados mexicanos durante incursiones contra instalaciones clandestinas dedicadas a la producción de drogas sintéticas. La iniciativa contempla que el mando formal de los operativos permanezca en manos de las fuerzas mexicanas, mientras que el personal estadounidense aportaría inteligencia, asesoramiento táctico y apoyo operativo en el terreno.
Funcionarios estadounidenses indicaron que esta propuesta fue presentada inicialmente a comienzos del año pasado y volvió a cobrar impulso tras la captura del ex presidente venezolano Nicolás Maduro, ocurrida el pasado 3 de enero en un operativo liderado por Estados Unidos. Para la Casa Blanca, ese antecedente reforzó la conveniencia de adoptar acciones más directas contra las estructuras del narcotráfico en la región.
El planteo no es aislado. De acuerdo con la información publicada, durante la administración del ex presidente Joe Biden, la CIA ya había llevado adelante vuelos encubiertos con drones sobre territorio mexicano para detectar posibles laboratorios de fentanilo y rastrear el ingreso de precursores químicos a través de los puertos del país. Esa información era luego compartida con unidades militares mexicanas para la ejecución de operativos internos.
La presión estadounidense se produce en un contexto de fuertes tensiones bilaterales. Esta semana, Trump mantuvo una conversación telefónica con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, en la que la mandataria reiteró su rechazo a cualquier intervención militar extranjera en su país. Desde el gobierno mexicano insistieron en que la cooperación en materia de seguridad debe limitarse al intercambio de inteligencia y al apoyo técnico, sin presencia operativa de fuerzas estadounidenses en suelo nacional.
La llamada tuvo lugar luego de declaraciones previas de Trump en las que no descartó posibles ataques directos contra los carteles del narcotráfico en México, incluso mediante acciones terrestres. Esas afirmaciones generaron preocupación en el gobierno mexicano y reavivaron el debate histórico sobre los límites de la cooperación en seguridad entre ambos países.
Desde Washington, funcionarios sostienen que la presión responde a la magnitud de la crisis del fentanilo en Estados Unidos, una droga sintética responsable de decenas de miles de muertes anuales por sobredosis. La administración Trump considera que una mayor implicación de sus fuerzas permitiría acelerar el desmantelamiento de laboratorios y redes logísticas que operan desde México.
En México, en cambio, sectores del oficialismo advierten que permitir la presencia activa de tropas extranjeras podría sentar un precedente político y jurídico sensible, además de afectar la soberanía nacional. El gobierno mexicano destaca que ha intensificado sus propios operativos contra laboratorios clandestinos en distintos estados y rechaza la idea de una intervención directa estadounidense.
La disputa en torno a esta propuesta se perfila como uno de los ejes más delicados de la relación bilateral en los próximos meses, con implicancias políticas, diplomáticas y estratégicas tanto para Washington como para Ciudad de México.
Fuentes consultadas: The New York Times; Reuters; Associated Press; medios mexicanos de alcance nacional; fuentes oficiales de los gobiernos de Estados Unidos y México.

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