Buenos Aires, 19 de enero de 2026-Total News Agency-TNA-La Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) y la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) realizaron este lunes un emotivo homenaje al fiscal Alberto Nisman, al cumplirse once años de su asesinato, un hecho que la Justicia argentina calificó como homicidio tras una prolongada investigación y que continúa siendo uno de los episodios más graves de la historia institucional reciente del país.

Las actividades se desarrollaron en la sede de la AMIA, ubicada en la calle Pasteur al 600, en el barrio porteño de Once, un lugar cargado de simbolismo por haber sido escenario del atentado terrorista del 18 de julio de 1994, que dejó 85 muertos. Allí se llevaron a cabo dos instancias diferenciadas: un acto central en la plaza seca del edificio y un panel de debate organizado por la DAIA, enfocado en el estado actual de las causas judiciales vinculadas al terrorismo y al asesinato del fiscal.

El acto principal contó con la presencia de autoridades comunitarias, representantes del Poder Judicial y del Ministerio Público Fiscal, dirigentes diplomáticos y familiares de Nisman. Entre los asistentes se encontraban su madre, Sandra Garfunkel, su ex esposa, la jueza federal Sandra Arroyo Salgado, el presidente de la AMIA, Osvaldo Armoza, el titular de la DAIA, Mauro Berenstein, y el embajador del Estado de Israel en la Argentina, Eyal Sela. A diferencia de otros años, no hubo participación de funcionarios del actual Gobierno nacional.

Durante la ceremonia, Arroyo Salgado pronunció uno de los discursos centrales. En su intervención, afirmó que el asesinato de Nisman tuvo como objetivo silenciar una investigación incómoda, pero subrayó que ese intento fracasó. “Con su asesinato quisieron enterrar su voz y su trabajo, pero no lo lograron”, sostuvo. La magistrada remarcó que el legado del fiscal se revalorizó con el paso del tiempo y con los cambios políticos y judiciales registrados en la Argentina y en el escenario internacional.

En su exposición, Arroyo Salgado vinculó la labor de Nisman con el contexto global actual, al señalar que el accionar de regímenes autoritarios y del terrorismo internacional confirmó la relevancia de las investigaciones que el fiscal llevó adelante. Sostuvo que la sociedad argentina respondió al intento de silenciamiento a través de mecanismos democráticos y reafirmó la necesidad de mantener una postura firme frente al terrorismo y la impunidad.
La jueza también se refirió a lo que definió como una “trilogía” de hechos centrales: el atentado contra la AMIA en 1994, la denuncia por encubrimiento y traición a la patria vinculada al Memorándum de Entendimiento con Irán, y el asesinato del propio Nisman. Según explicó, las tres causas registraron avances en los últimos años. En particular, destacó que existen herramientas legales para avanzar hacia un juicio oral, al menos de carácter testimonial, contra los ciudadanos iraníes acusados, y recordó que la Corte Suprema dispuso avanzar hacia el juicio oral en la causa por el memorándum.
Arroyo Salgado remarcó que la Justicia ya determinó que la muerte de Nisman fue un homicidio directamente relacionado con su tarea como fiscal de la causa AMIA, aunque advirtió que aún resta identificar a los responsables materiales e intelectuales del crimen.
Por su parte, el presidente de la AMIA, Osvaldo Armoza, centró su mensaje en el significado institucional del homenaje. Señaló que la muerte de Nisman representa una deuda pendiente del Estado argentino y subrayó que no puede haber democracia sólida sin verdad ni justicia. “No hay paz posible si los crímenes más graves quedan impunes”, afirmó, y extendió ese reclamo tanto al asesinato del fiscal como a los atentados contra la Embajada de Israel en 1992 y la AMIA en 1994.
Previo al acto central, la DAIA organizó un panel de debate en el séptimo piso del edificio, encabezado por su presidente, Mauro Berenstein, y con la participación de la jueza Arroyo Salgado, fiscales y referentes del ámbito judicial. Allí se abordaron las irregularidades iniciales de la investigación, el contexto político en el que Nisman presentó su denuncia y el estado actual de las causas judiciales.
La jornada concluyó sin movilizaciones ni consignas, pero con un mensaje común en ambos encuentros: a once años del asesinato de Alberto Nisman, la memoria, el reclamo de justicia y la lucha contra el terrorismo continúan siendo una exigencia vigente de la sociedad argentina y un desafío central para el Estado de Derecho.
Fuentes consultadas: AMIA; DAIA; Poder Judicial; Ministerio Público Fiscal; Infobae, agencias de noticias nacionales.

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