Nueva York, 24 de enero de 2026-Total News Agency-TNA-Estados Unidos enfrenta una tormenta invernal de magnitud inédita, que se extiende desde el Medio Oeste hasta el noreste del país y mantiene en alerta a más de 200 millones de personas, según estimaciones de agencias federales. El fenómeno combina nieve intensa, vientos fuertes, hielo y temperaturas extremas, con impacto directo sobre grandes áreas urbanas, infraestructura crítica y sistemas de transporte. En ese contexto, la ciudad de Nueva York activó el nivel más alto de emergencia, movilizó a la Guardia Nacional y advirtió sobre interrupciones severas en servicios esenciales.

Las autoridades locales informaron que la tormenta comenzará en la madrugada del domingo 25 de enero y se prolongará hasta la tarde del lunes 26, con acumulaciones previstas de entre 20 y 30 centímetros de nieve en los cinco distritos de la ciudad, aunque en zonas del norte, oeste y suburbios cercanos podrían superarse los 45 centímetros. El fenómeno está acompañado por ráfagas de viento de hasta 56 kilómetros por hora, lo que eleva el riesgo de condiciones de ventisca y visibilidad casi nula.

El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, advirtió que los habitantes deben prepararse para un escenario extremo. “Los neoyorquinos pueden esperar condiciones de casi blanqueo total”, sostuvo al detallar el despliegue de recursos municipales. La ciudad extendió turnos de más de 2.000 empleados del Departamento de Sanidad, activó más de 700 quitanieves y puso en marcha protocolos especiales para proteger a personas en situación de calle, con el sistema Code Blue vigente en todos los distritos.

A nivel estatal, la gobernadora Kathy Hochul declaró el estado de emergencia y ordenó la movilización de la Guardia Nacional para reforzar tareas de asistencia, logística y seguridad. Las autoridades recomendaron limitar los desplazamientos, abastecerse de alimentos, agua y medicamentos por al menos 48 horas, y mantenerse informados a través de canales oficiales.

El impacto del temporal trasciende a Nueva York. De acuerdo con datos de la NOAA y del Servicio Meteorológico Nacional, la tormenta afecta a una vasta franja del país, con alertas de nieve, hielo o frío extremo en más de veinte estados. El corredor noreste —que incluye a ciudades como Boston, Filadelfia y Washington— se prepara para interrupciones en el transporte aéreo, ferroviario y vial, mientras que amplias zonas del centro del país registran temperaturas peligrosamente bajas.

En Nueva York, las aerolíneas cancelaron de forma preventiva cientos de vuelos en los aeropuertos John F. Kennedy y LaGuardia, y el sistema de transporte metropolitano anticipó demoras y posibles suspensiones parciales, especialmente en autobuses y trenes regionales. Las autoridades advirtieron que los servicios de recolección de residuos y algunas entregas de suministros también podrían verse afectados.
Desde el punto de vista histórico, los organismos meteorológicos señalaron que el evento actual se perfila como uno de los más severos de los últimos cinco años. Si bien las acumulaciones previstas no alcanzarían el récord de enero de 2016 —cuando Central Park registró 70 centímetros de nieve—, la combinación de viento, hielo y frío extremo incrementa el potencial disruptivo del fenómeno y eleva los riesgos para la población.
Las autoridades sanitarias subrayaron la importancia de evitar la exposición prolongada al frío, especialmente en personas mayores, niños y sectores vulnerables, y recordaron que hospitales, refugios y centros de asistencia mantienen políticas de puertas abiertas durante la emergencia. En paralelo, el Departamento de Educación evalúa la suspensión de clases presenciales y el pase a modalidad remota, una decisión que será comunicada en las próximas horas.
Mientras la tormenta avanza, el panorama nacional refleja la dimensión del fenómeno: carreteras cerradas, vuelos cancelados, redes eléctricas bajo presión y millones de personas obligadas a modificar su rutina. La colosal tormenta de nieve, que amenaza a cerca de dos tercios de la población estadounidense, pone a prueba la capacidad de respuesta de las autoridades y confirma que el invierno 2026 ya se perfila como uno de los más duros de los últimos años.
Fuentes consultadas: Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos, NOAA, autoridades del estado de Nueva York, alcaldía de Nueva York, agencias de noticias estadounidenses, reportes de aeropuertos y transporte metropolitano.

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