Nueva York, 25 de enero de 2026-Total News Agency-TNA-Una tormenta invernal de proporciones históricas, bautizada como Fern, avanza sobre gran parte de Estados Unidos y ya impacta de lleno en el noreste del país, tras haber golpeado con fuerza el sudoeste y el centro del territorio. El fenómeno combina nieve intensa, lluvias heladas, hielo, vientos fuertes y temperaturas extremas, y mantiene en alerta a más de 30 estados, con consecuencias severas sobre el transporte, los servicios esenciales y la vida cotidiana de la población. Temperaturas de hasta 15 grados bajo cero sumadas a fuertes vientos.

Las autoridades federales estiman que hasta 240 millones de personas podrían verse afectadas directa o indirectamente por el evento climático. Al menos 20 estados y el Distrito de Columbia declararon el estado de emergencia, mientras que el sistema aéreo estadounidense enfrenta una de sus mayores disrupciones desde la pandemia.

La tormenta alcanzó al estado de Nueva York durante la madrugada del domingo, tal como estaba previsto por los modelos meteorológicos. “Está llegando la nieve. Manténganse alerta, precavidos y a salvo”, advirtió la gobernadora Kathy Hochul, quien recomendó evitar desplazamientos innecesarios. En la misma línea, el alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani, aseguró que el distrito “está preparado para la tormenta”, aunque reconoció que se esperan condiciones extremas.

De acuerdo con el Servicio Nacional de Meteorología, las nevadas comenzaron de manera ligera desde el oeste y se intensificarán a lo largo del día. Las alertas por tormenta invernal continúan vigentes y las autoridades desaconsejan viajar. En Nueva York podrían acumularse entre 17 y 27 centímetros de nieve, con mínimas iniciales cercanas a los -9 °C, aunque tras el paso del frente frío se prevén temperaturas aún más severas, con registros de hasta -15 °C entre el lunes y el miércoles.

El alcance de la tormenta es inusualmente amplio. El Centro de Pronóstico del Tiempo de Estados Unidos calificó el evento como “extenso y de larga duración”, impulsado por una masa de aire ártico proveniente de Canadá. Se registran lluvias heladas y tormentas en estados del sur como Florida, Georgia, Alabama, Misisipi, Texas y las Carolinas, mientras que fuertes nevadas afectan a Virginia, Kentucky, Ohio, Pensilvania, Maryland, Washington DC y gran parte del Medio Oeste y el noreste.

Estados como Kansas, Oklahoma y Misuri ya reportaban acumulaciones cercanas a los 20 centímetros de nieve en la noche del sábado. La zona de impacto incluye además a Nueva Jersey, Connecticut, Rhode Island, Massachusetts, Vermont, Nuevo Hampshire, Maine, Michigan, Illinois y Wisconsin, conformando un corredor climático que atraviesa buena parte del país.
El impacto en el transporte aéreo es particularmente grave. Cerca de 14.000 vuelos con origen o destino en Estados Unidos fueron cancelados durante el fin de semana, y miles más registraron demoras. Según datos del sector aeronáutico, el domingo se perfila como el mayor evento de cancelaciones desde la pandemia, con más del 29% de los vuelos de salida anulados. Los aeropuertos del noreste y del centro del país se encuentran entre los más afectados.
En Nueva York, el gobierno estatal dispuso como medida preventiva el trabajo remoto para los empleados públicos durante el lunes. La administración municipal informó que los camiones quitanieves entrarán en acción cuando se acumulen al menos dos pulgadas de nieve y que se intensificará el uso de sal en calles y parques para evitar la formación de hielo. También se habilitaron centros calefaccionados para resguardar a personas en situación de vulnerabilidad.
Las autoridades advirtieron además sobre vientos de hasta 56 kilómetros por hora, lo que incrementa el riesgo de caída de árboles, cortes eléctricos y condiciones de visibilidad casi nula en rutas y zonas urbanas. En Long Island, el valle del Hudson y regiones centrales del estado se esperan acumulaciones que podrían alcanzar entre 30 y 46 centímetros de nieve.
Mientras la tormenta Fern continúa avanzando, Estados Unidos enfrenta un escenario de parálisis parcial, con carreteras bloqueadas, vuelos suspendidos y servicios bajo presión. El fenómeno ya es considerado uno de los eventos invernales más severos de los últimos años, tanto por su extensión territorial como por la cantidad de población afectada.
Fuentes consultadas: Servicio Nacional de Meteorología de Estados Unidos, Centro de Pronóstico del Tiempo, gobierno del estado de Nueva York, alcaldía de Nueva York, autoridades federales de transporte, agencias de noticias internacionales.

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