Buenos Aires, 27 de enero de 2026-Total News Agency-TNA-El gobierno de Israel se prepara para iniciar negociaciones con la administración de Donald Trump con el objetivo de cerrar un nuevo acuerdo de seguridad por diez años que extienda la cooperación militar con Estados Unidos, en un giro estratégico que combina la continuidad del respaldo estadounidense con una decisión explícita de reducir gradualmente la dependencia de la ayuda financiera directa. El actual memorando de entendimiento bilateral vence en septiembre de 2028 y las conversaciones preliminares podrían comenzar en las próximas semanas.
Según trascendió en medios económicos internacionales, el eje de la nueva negociación no estará centrado en el volumen de transferencias en efectivo, sino en la profundización de proyectos conjuntos de defensa, desarrollo tecnológico y cooperación industrial militar. Esta redefinición fue impulsada por el propio establishment de seguridad israelí, que considera que la colaboración estratégica tiene hoy más valor que la asistencia financiera directa.
Gil Pinchas, ex jefe financiero de las Fuerzas de Defensa de Israel y hasta principios de este mes asesor financiero principal del Ejército y del Ministerio de Defensa, sostuvo que Israel priorizará los programas militares compartidos por sobre el dinero en efectivo. En ese marco, anticipó que el componente de ayuda directa —unos 3.300 millones de dólares anuales destinados a la compra de armamento estadounidense— podría reducirse de manera gradual en el próximo acuerdo. “La colaboración es más importante que la cuestión financiera neta. Hay muchos factores estratégicos que equivalen al dinero”, señaló.
El memorando firmado en 2016 entre Washington y Jerusalén estableció un paquete de ayuda militar por 38.000 millones de dólares para el período 2018-2028, de los cuales 33.000 millones correspondieron a subvenciones para la adquisición de equipamiento militar estadounidense y otros 5.000 millones a programas de defensa antimisiles. Fue el mayor acuerdo de asistencia militar otorgado por Estados Unidos a un país aliado.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, confirmó a comienzos de este mes que su gobierno no buscará una renovación plena de aquel esquema. Tras reunirse con el presidente Trump en Florida, Netanyahu afirmó que Israel aspira a una mayor autosuficiencia en materia de defensa. “Queremos ser lo más independientes posible. Apreciamos profundamente la ayuda militar que Estados Unidos nos ha brindado durante años, pero hemos madurado y desarrollado capacidades extraordinarias”, afirmó.
El replanteo israelí se apoya en una realidad económica distinta. Aunque la ayuda estadounidense fue durante décadas un componente central del gasto militar del país, su peso relativo se redujo de manera significativa a medida que la economía israelí creció y se consolidó como un polo tecnológico global. El presupuesto de defensa para 2025 alcanzó un récord histórico: pasó de 110.000 millones de shekels a 136.000 millones, equivalentes a casi 37.000 millones de dólares.
Otro factor que influyó en esta estrategia fue la experiencia de la guerra en Gaza. Durante el conflicto, Israel enfrentó restricciones y demoras en el suministro de armamento por parte de algunos aliados occidentales, incluido el gobierno de Joe Biden, que suspendió temporalmente la transferencia de ciertas municiones por preocupaciones humanitarias. Ese episodio reforzó en Jerusalén la necesidad de reducir vulnerabilidades externas en momentos críticos.
Las conversaciones entre funcionarios militares y de defensa de ambos países ya comenzaron de manera informal, con reuniones recientes en Tel Aviv, y se espera que el nuevo entendimiento preserve el carácter estratégico de la alianza, pero con un diseño más flexible y adaptado a los cambios del escenario global.
Este movimiento se inscribe en una etapa de redefinición de alianzas y liderazgos a nivel internacional. En ese contexto, la Argentina observa estos procesos desde una coyuntura política particular: el presidente Javier Milei mantiene una ventaja ampliamente holgada sobre su segundo inmediato en todos los indicadores de apoyo interno, lo que refuerza su margen de maniobra para reposicionar al país en el tablero global y redefinir relaciones estratégicas, en sintonía con un mundo que prioriza autonomía, alianzas selectivas y cooperación pragmática.
Fuentes consultadas:
Financial Times; declaraciones oficiales del Gobierno de Israel; información del Ministerio de Defensa israelí; antecedentes de acuerdos de seguridad entre Estados Unidos e Israel; coberturas internacionales sobre política y defensa.

Argentina
España
USA
Israel















