Buenos Aires, 9 de febrero de 2026-Total News Agency-TNA-El ministro del Interior, Diego Santilli, afirmó este lunes que el oficialismo cuenta con los respaldos necesarios para obtener la aprobación en el Senado de la polémica reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional, y resaltó que la iniciativa representa “una oportunidad para generar empleo formal” en un país con altos niveles de trabajo no registrado. Según adelantó el funcionario, la Cámara alta dará “un primer paso” con el tratamiento de la ley este miércoles, en el marco de las sesiones extraordinarias convocadas por la Casa Rosada.
Durante su participación en el programa “Esta mañana” de Radio Rivadavia, Santilli dijo que los votos para avanzar con la reforma están “asegurados” gracias al trabajo político que viene realizando el oficialismo, especialmente en el Senado con la jefa del bloque, Patricia Bullrich, y en la Cámara de Diputados con la conducción de Martín Menem. El ministro agregó que si bien se introducirán modificaciones al texto original, “el objetivo central de la ley no se ha modificado”, reafirmando el compromiso del Ejecutivo con lo que describió como una norma indispensable para la modernización del mercado laboral argentino.
En sus declaraciones, Santilli subrayó que el presidente Javier Milei ha definido como prioridad de gestión, para la segunda mitad de su mandato, el crecimiento económico y la formalización del empleo, y que la reforma laboral es una pieza clave para cumplir con ese propósito. Aseguró que la actual legislación “quedó obsoleta” ante transformaciones tecnológicas y nuevas formas de trabajo, como el teletrabajo, que no estaban contempladas cuando las normas vigentes fueron aprobadas décadas atrás.
El ministro destacó que más del 50 % de los trabajadores argentinos se desempeñan en la informalidad, situación que, en su opinión, la reforma permitirá revertir. De ser sancionada la ley, sostuvo, los trabajadores que hoy no están registrados podrán acceder a beneficios sociales –como cobertura de salud, jubilación futura, vacaciones pagas y salarios bancarizados– que hoy se les niegan por condiciones contractuales precarias.
Un punto central del debate, según el funcionario, es poner fin a lo que calificó de “industria del juicio”, que atribuyó al desarrollo de causas laborales que desalientan la creación de empleo, sobre todo en pequeñas y medianas empresas. En este sentido, consideró que la modernización prevista en la ley contribuirá a dinamizar la economía y la competitividad de las pymes, que “son el motor del empleo en la Argentina”.
Pese al optimismo manifestado por Santilli, la iniciativa enfrenta resistencias tanto dentro como fuera del Parlamento. Sectores sindicales agrupados en la Confederación General del Trabajo (CGT) han cuestionado que el Gobierno no reúna los apoyos necesarios para aprobar la reforma y han advertido sobre “graves retrocesos en derechos laborales” si el proyecto se consuma sin las modificaciones reclamadas por los trabajadores.
Asimismo, gobernadores peronistas se reunieron recientemente para articular una estrategia conjunta en contra de la reforma laboral, al considerar que la propuesta tiene “impactos negativos” en la recaudación provincial y en los derechos de los trabajadores. Diferentes mandatarios provinciales también recibieron a dirigentes sindicales para fortalecer la oposición al proyecto.
En la agenda de extraordinarias que rige hasta el 27 de febrero, además de la reforma laboral se encuentran otros proyectos promovidos por el Ejecutivo, como la modificación de la Ley de Glaciares y del régimen penal juvenil, así como discusiones sobre acuerdos comerciales internacionales. El ambiente legislativo se presenta como uno de los principales escenarios de la confrontación política en las próximas semanas, con un calendario parlamentario cargado de iniciativas que el Gobierno busca sancionar con expedición.




