Buenos Aires-11 de Febrero de 2026-Total News Agency-TNA- La Confederación General del Trabajo (CGT) se movilizará este miércoles frente al Congreso de la Nación en rechazo al proyecto de reforma laboral que impulsa el presidente Javier Milei, en una jornada que confluirá con la tradicional marcha de jubilados de los miércoles y que se desarrollará en simultáneo con el debate en el Senado, donde la iniciativa oficial podría obtener media sanción.
La central obrera decidió avanzar con la protesta aun después de haber obtenido modificaciones al texto original, entre ellas el mantenimiento de la denominada “caja sindical” de las obras sociales y la continuidad del aporte solidario —ahora con tope— que financia a los gremios. Pese a esos cambios, la conducción cegetista calificó la reforma como “regresiva” y sostuvo que afecta derechos individuales y colectivos.
La concentración principal comenzará a partir de las 14 en las inmediaciones del Parlamento, sin palco ni oradores previstos. El grueso de las columnas sindicales ingresará por Hipólito Yrigoyen, mientras que las organizaciones de izquierda lo harán por Rivadavia, en un esquema coordinado para distribuir los distintos sectores en la Plaza del Congreso. Desde avenida de Mayo también se ubicará el nuevo frente gremial impulsado por sindicatos críticos de la CGT, entre ellos la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).
La movilización se superpondrá con el reclamo que cada miércoles protagonizan agrupaciones de jubilados contra el ajuste en los haberes dispuesto por la actual gestión. De ese modo, la CGT se monta sobre esa protesta habitual para amplificar la convocatoria contra la reforma laboral, en un contexto de alta tensión política y social.
El Gobierno nacional dispuso un amplio operativo de seguridad en el área del Congreso. El protocolo antipiquetes comenzó a implementarse desde la noche anterior, con vallado perimetral y la presencia coordinada de la Policía Federal, Gendarmería, Prefectura Naval y la Policía de Seguridad Aeroportuaria, además de móviles del Servicio Penitenciario para eventuales traslados. Desde la Casa Rosada ratificaron que se garantizará la libre circulación y el orden público.
Sin consenso interno para convocar a un cuarto paro general, la CGT optó por una movilización masiva como señal política frente al tratamiento legislativo. Será la segunda marcha de peso impulsada por la nueva conducción encabezada por Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello, tras la protesta realizada meses atrás en Plaza de Mayo también contra la reforma laboral.
Entre los puntos que generan mayor rechazo sindical figuran la ampliación de las actividades consideradas “esenciales”, la limitación del derecho de huelga, las restricciones a la realización de asambleas en los lugares de trabajo, el fin de la ultraactividad de los convenios colectivos y la implementación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) como alternativa al esquema tradicional de indemnizaciones. La CGT sostiene que esas medidas flexibilizan las condiciones laborales y debilitan la negociación colectiva.
El Frente de Izquierda convocó a realizar un acto propio a partir del mediodía sobre avenida Rivadavia, con la intención de diferenciarse de la conducción cegetista y reclamar un paro general. Allí confluirán organizaciones como el Polo Obrero, agrupaciones estudiantiles y sectores que acompañan el reclamo de jubilados.
Las dos vertientes de la CTA también anunciaron su participación. La central que conduce el diputado Hugo Yasky llamó a un “paro y movilización” contra la reforma, mientras que la CTA Autónoma, liderada por Hugo Godoy, convocó a marchar desde Bernardo de Irigoyen y avenida de Mayo. En los últimos días ambas centrales impulsaron el denominado Frente de Sindicatos Unidos (FreSu) junto a gremios disconformes con la CGT, entre ellos la UOM que encabeza Abel Furlán, con el objetivo de endurecer la postura sindical y promover protestas en otros puntos del país como Córdoba y Rosario.
La Asociación Trabajadores del Estado (ATE), conducida por Rodolfo Aguiar, resolvió un paro total de actividades durante toda la jornada y presionó para que la CGT avanzara con una huelga nacional, sin éxito. Aguiar mantuvo en las últimas horas contactos con dirigentes como Pablo Moyano, en un intento por consolidar una postura más combativa.
También la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) ratificó su adhesión y anunció un cese de actividades desde las 13 horas, lo que podría generar complicaciones en algunos servicios. No obstante, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y los gremios ferroviarios no forman parte de esa entidad, por lo que el impacto en el transporte público será dispar.
La Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), encabezada por Alejandro Gramajo, marchará junto a la CGT, consolidando un acercamiento que se profundizó en los últimos meses. A su vez, la agrupación La Cámpora convocó a movilizar desde Montevideo y Rivadavia bajo la consigna de rechazar la reforma “de Milei y el FMI”, y el espacio Movimiento Derecho al Futuro (MDF) confirmó la presencia del gobernador bonaerense Axel Kicillof, quien participará desde la Casa de las Madres de Plaza de Mayo.
El debate en el Senado se desarrolla en un clima de fuerte polarización. El oficialismo confía en reunir los votos necesarios para avanzar con la iniciativa, tras haber aceptado 28 modificaciones que incluyeron concesiones en materia de financiamiento sindical y cargas patronales. Sin embargo, la CGT decidió mantener la protesta y capitalizar la convergencia con la marcha de jubilados, configurando una jornada que podría marcar un nuevo punto de inflexión en la disputa entre el Gobierno y el movimiento obrero.

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