
El radicalismo modera sus discusiones internas a sabiendas de que septiembre será un mes clave, en el que habrá tres elecciones provinciales y en las que los candidatos de la UCR podrían salir ganadores.
De esa manera, la discusión por la conducción del Comité Nacional y el reordenamiento legislativo, sumada a una eventual fusión de los bloques, quedará para diciembre, cuando los resultados de octubre (o noviembre) decanten. De salir victorioso este mes, el radicalismo saldrá fortalecido para la discusión dentro de sus alianzas.
Santa Fe el 10, Chaco el 17 y Mendoza el 24. De no asomar ningún cisne negro, el radicalismo podría ganar al menos dos provincias, mostrándose competitivo en otra.
Maximiliano Pullaro busca ratificar el triunfo de las PASO locales, en las que el “frente de frentes” obtuvo el 63%. Desde el entorno del candidato explican que Santa Fe es una provincia que insumirá “100%” de energías y que no está en los planes buscar una proyección nacional. Con todo, de ratificarse el triunfo, Santa Fe será la provincia más importante gobernada por el radicalismo. Evolución y Martín Lousteau apoyan a Pullaro y buscarán influir en la orgánica si el triunfo del santafesino finalmente se concreta.
En Mendoza, Alfredo Cornejo va por un nuevo mandato y la prolongación de la hegemonía radical. El ex PRO Omar De Marchi es su principal rival. De Marchi se dejó ver en el búnker mendocino de Milei en las PASO.
Si bien no hay apoyos ni alianzas formales, el diputado busca capitalizar el triunfo del economista libertario, quien en agosto orilló los 50 puntos en la provincia, lo que le agrega incertidumbre a la votación. Santa Fe y Mendoza son el tercero y el quinto padrones respectivamente del país.
Otra historia es Chaco, en donde el radicalismo compite contra la sólida estructura del peronismo y el gobernador Jorge Capitanich. Leandro Zdero busca dar el batacazo. Individualmente, Capitanich fue el más votado en las PASO, pero JxC se impuso como frente.
El razonamiento que tienen en el radicalismo chaqueño es que los votantes con “ánimo de cambio” han tenido a nivel nacional dos opciones, Patricia Bullrich (y Larreta) o Javier Milei, lo que posibilitó el triunfo de Massa en agosto.
A nivel local, solo tendrán la opción de Zdero, que se vería potenciado. El candidato chaqueño juega con el apoyo de Gustavo Valdés, quien a su vez mirará con atención la elección pensando en la presidencia del partido a fin de año.
Fuente Mendoza Today





