El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado esta tarde en su red social Truth Social, que planea despedir a Erika McEntarfer, comisionada de la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS, por sus siglas en inglés), tras la publicación de un informe que refleja un crecimiento del empleo muy por debajo de lo esperado en los últimos meses.
McEntarfer fue nombrada por Joe Biden en 2023 y ratificada por el Senado al año siguiente. Su destitución llega tras la publicación de una revisión a la baja de las cifras de empleo correspondientes a mayo, junio y julio.
“Necesitamos cifras de empleo precisas. He ordenado a mi equipo que despida a esta persona designada por Biden, INMEDIATAMENTE. Será reemplazada por alguien mucho más competente y cualificado”, escribió Trump en su red Truth Social.
El nuevo informe publicado por la BLS revela que en julio solo se crearon 73.000 empleos, una cifra muy inferior a las previsiones, en un contexto marcado por la creciente incertidumbre provocada por la guerra comercial impulsada por el propio Trump.
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Greg Ip
Además, la oficina ha revisado a la baja los datos de los dos meses anteriores: los empleos creados en mayo han pasado de 144.000 a solo 19.000 (una corrección de 125.000), y los de junio de 147.000 a apenas 14.000 (una corrección de 133.000). En total, el ajuste implica 258.000 empleos menos de los que se habían anunciado inicialmente.
La Oficina de Estadísticas Laborales, que pertenece al Departamento de Trabajo de EEUU, cumple un papel fundamental en la recopilación de información económica utilizada por analistas, responsables de políticas públicas e inversores. Entre sus funciones principales está la elaboración del informe mensual de empleo, así como la medición de indicadores clave como los precios al consumidor y al productor. Aunque forma parte del gobierno, su misión es generar datos estadísticos de forma objetiva e independiente, sin interferencias políticas.
De esta manera, el movimiento del expresidente se enmarca en su ofensiva política para cuestionar la fiabilidad de los datos oficiales bajo administraciones demócratas y reforzar su narrativa de cara a la campaña electoral.
Fuente El Confidencial