La noche del 18 de julio de 1936, después de que el golpe de estado condujera al estallido de la Guerra Civil Española, militantes de ideología anarquista y republicana provocaron un pavoroso incendio que redujo a cenizas gran parte de la Iglesia de los Santos Juanes . Todo un emblema de la ciudad de Valencia , ubicado en el centro neurálgico junto a La Lonja y el Mercado Central, que ya sufrió los avatares del fuego en dos ocasiones anteriores y que hoy, 90 años después, ha recuperado su belleza y esplendor.Aquella madrugada, las llamas se extendieron con tal rapidez, avivadas por la cubierta de madera, que convirtieron el interior del templo en un horno que ardió varios días. El fuego se llevó por delante todo: el retablo mayor, las imágenes, los archivos y la decoración pictórica obra del ilustre pintor Antonio Palomino . Sus murales, agrietados por el calor, el humo y el agua con el que sofocaron el incendio, quedaron prácticamente irreconocibles, hasta hoy.La Fundación Hortensia Herrero ha desarrollado una restauración integral de la iglesia mediante una intervención estructural dirigida por el equipo del arquitecto Carlos Campos y una reparación pictórica-ornamental capitaneada por Pilar Roig y el Instituto Universitario de Restauración del Patrimonio (IRP) de la Universitat Politécnica de Valencia. Una oda culminada con procedimientos tradicionales y digitales, sumados a nuevas técnicas de biolimpieza con bacterias y la introducción de elementos audiovisuales. Casi diez millones de euros ha pagado la coleccionista de arte y vicepresidenta de Mercadona, Hortensia Herrero, por la obra que ha durado cinco años.MÁS INFORMACIÓN noticia No Hortensia Herrero, única coleccionista de arte española en la lista de los Top 200 Collectors que publica ARTnewsLa historia de los Santos Juanes, ubicada en un lugar privilegiado del centro de Valencia donde se asentaron importantes gremios, comienza en 1238 con la conquista del Rey Jaume I , que donó a la Iglesia todas las mezquitas y cementerios, a excepción del Mayor, cuyo terreno se destinó a mercado. Dos años después, se fundó la parroquia y su vinculación con comerciantes unió a la iglesia a los negocios de la ciudad.Fue en 1311 cuando sufrió el primer incendio, tras el que el templo fue reconstruido desde un prisma gótico, con bóvedas de crucería, decoración sobria e iluminación mediante ventanales en las capillas. De hecho se cree que en este lugar San Vicente Ferrer pronunció su primer sermón en Valencia. El segundo fuego ocurrió en 1592 , donde quedó destruido el retablo del altar mayor y el muro de la cabecera. La reforma arquitectónica duró 22 años y sirvió para ampliar la iglesia y reedificar el ábside en planta poligonal.Entre 1693 y 1710 experimenta la transformación barroca cubriendo la bóveda gótica con una de cañón con lunetos y, en paralelo, el pintor Palomino decora el interior mientras Bertesi y Aliprandi realizaban esculturas de tribus, alegorías y estucos con técnicas italianas. En 1858, la iglesia recibió el título de ‘Real’ , otorgado por la reina Isabel II y en 1936 es cuando sufre el último incendio, tras el inicio de la Guerra Civil, en un marco de violencia anticlerical que causó daños irreversibles en la decoración.Imagen de la restauración de los Santos Juanes de Valencia ABCAl finalizar la guerra comenzaron los trabajos de reconstrucción del culto y en 1947, gracias a la intervención el Marqués de Lozoya, director general de Bellas Artes, el templo fue declarado Monumento de Interés Nacional . Durante décadas posteriores, se arrancaron mediante la técnica del ‘stappo’ más de la mitad de las pinturas de la bóveda en 90 paneles de contrachapado, restaurados en Barcelona y luego reinstalados. El ábside también fue intervenido, pero sus pinturas nunca reaparecieron siendo su paradero hoy día todavía un misterio sin resolver.Nuevas técnicasAhora, la reintegración pictórica ha combinado el retoque tradicional con la reconstrucción de las grandes pérdidas mediante la transferencia de imágenes virtuales impresas, obtenidas a partir de la rectificación y coloreado digital de la fotografía de J. Alcón anterior al incendio de 1936, que permiten restituir con rigor la estética y legibilidad del conjunto.Los logros técnicos más destacables se han plasmado en los procesos de sustitución de los inadecuados soportes de madera por estructuras de fibra de carbono y aluminio, la limpieza y la reconstrucción pictórica. Según Pilar Roig, «la limpieza ha combinado alternativas innovadoras y respetuosas, como emulsiones gelificadas sin tensoactivos, láser y biolimpieza con bacterias , que han aportado eficacia técnica con un enfoque sostenible y no invasivo, alineado con los principios de la conservación contemporánea».Como colofón a la restauración, Hortensia Herrero ha querido ofrecer a Valencia un regalo adicional: el proyecto de proyecciones inmersivas «Barroc Immersive» , que transforma el templo en un espacio de luz, sonido y narrativa audiovisual. Se trata de un viaje audiovisual que se sirve de la tecnología más avanzada para sumergirnos en la historia de la iglesia de los Santos Juanes desde una perspectiva simbólica.
Fuente ABC

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