El Congreso de la Nación se prepara para una jornada clave este viernes, en el marco del tratamiento del Presupuesto 2026. Tras haber obtenido la media sanción en la Cámara de Diputados durante la madrugada del pasado jueves, el escenario se trasladará ahora al Senado. Según fuentes parlamentarias citadas por la agencia Noticias Argentinas, el oficialismo buscará avanzar con celeridad para convertir en ley la hoja de ruta económica enviada por el Poder Ejecutivo antes de que finalice el año.
La estrategia del Gobierno nacional consiste en mantener el texto tal como salió de la Cámara Baja. Esta decisión surge tras el rechazo opositor al polémico Capítulo XI, el cual contemplaba la derogación de leyes de financiamiento universitario y de emergencia en discapacidad. Ante la falta de números para reponer estos artículos en el Senado, la Casa Rosada optaría por asegurar la sanción general del proyecto para evitar una mayor incertidumbre financiera.
El diario Crónica destacó a través de sus acreditados que las negociaciones con los gobernadores han sido frenéticas durante las últimas horas. El principal punto de conflicto reside en las deudas recíprocas entre la Nación y las provincias, especialmente en lo que respecta a las cajas previsionales no transferidas y la obra pública. Algunos mandatarios provinciales menos afiles al modelo de Javier Milei exigen garantías de que el ajuste fiscal no recaiga exclusivamente sobre sus distritos, mientras el oficialismo defiende la premisa del déficit cero como eje innegociable.
Presupuesto, dictamen y sesión inmediata
Para este viernes se espera que la Comisión de Presupuesto y Hacienda del Senado retome los debates con la presencia de funcionarios del Ministerio de Economía. La intención de los senadores de La Libertad Avanza es emitir dictamen de manera inmediata para llevar el proyecto al recinto en una sesión especial. Se sabe que algunos sectores de la oposición dialoguista podrían acompañar en general, pero persisten dudas sobre artículos específicos vinculados a las asignaciones específicas de impuestos.
Desde el sector empresarial, el seguimiento del tratamiento legislativo es exhaustivo. BAE Negocios subraya que la aprobación del Presupuesto 2026 es vista como una señal de previsibilidad necesaria para los mercados internacionales. La proyección de un crecimiento del 5% del PBI y una inflación cercana al 10% para el próximo año son los pilares que el equipo económico de Milei defiende ante los legisladores para justificar la continuidad del programa vigente.

Mientras tanto, un clima de tensión se vive y vivirá en las inmediaciones del Congreso. Organizaciones sociales y gremios universitarios han convocado a movilizaciones para este viernes en rechazo a los recortes que, denuncian, afectarán el funcionamiento de las instituciones públicas. Esta presión social se suma a la resistencia de bloques opositores que consideran que las metas de recaudación están sobreestimadas y que el tipo de cambio proyectado no es realista frente a la evolución de los precios.
Presupuesto e inocencia fiscal
El tratamiento del viernes también incluirá el análisis de la denominada Ley de Inocencia Fiscal. Esta iniciativa corre en paralelo al Presupuesto y busca generar un marco de regularización de activos que ayude a sostener la recaudación nacional. El oficialismo espera que ambos proyectos logren la sanción definitiva en conjunto, cerrando así el año legislativo con las herramientas económicas demandadas por la Casa Rosada desde el inicio de la gestión.
En el Senado, la vicepresidenta Victoria Villarruel mantiene reuniones con los jefes de bloque para asegurar el quórum. El apoyo de los senadores que responden a los gobernadores de Juntos por el Cambio será determinante. Si bien existe un principio de acuerdo, la votación en particular de cada artículo podría deparar sorpresas, especialmente en lo relativo al reparto de fondos para el transporte y los subsidios energéticos que impactan en las tarifas del interior del país.
De no mediar inconvenientes técnicos o cambios de último momento en las lealtades parlamentarias, el Gobierno confía en que después de Navidad se dé un paso sustancial hacia la aprobación final. Los voceros oficiales han remarcado que la Argentina no puede pasar otro año sin un presupuesto aprobado, tras la prórroga del ejercicio 2023 durante el presente ciclo. La mirada está puesta en la madrugada del sábado, cuando se estima que finalizará la discusión en comisiones.
Finalmente, el éxito de la jornada del viernes marcará el pulso de la relación política entre el Ejecutivo y el Legislativo para el inicio del 2026. Con un ojo puesto en las metas fiscales y otro en la gobernabilidad, el Congreso se encamina a una de sus sesiones más determinantes. El resultado de este debate definirá no solo la asignación de recursos, sino también la capacidad del oficialismo para articular consensos en un parlamento fragmentado y bajo la lupa de la opinión pública nacional.
Presupuesto y oposición
Mientras, en el Senado se han escuchado algunas voces mendocinas opositoras. Por ejemplo, el diputado nacional mendocino Emir Félix ha mantenido una postura de confrontación directa frente a la hoja de ruta económica del oficialismo.
El referente justicialista sanrafaelino ha advertido que el proyecto actual “profundiza el desfinanciamiento de las provincias y sostuvo que Mendoza resulta una de las jurisdicciones más castigadas por la paralización de la obra pública y la quita de subsidios al transporte y la energía”.
Félix ha cuestionado además “la rigidez del déficit cero”, señalando que el equilibrio fiscal “se logra a costa de una deuda interna con las cajas previsionales y la educación superior”.
En recientes declaraciones, el legislador enfatizó que su rechazo a los puntos centrales del Presupuesto responde a la necesidad de “proteger la matriz productiva local” frente a lo que considera una apertura económica que pone en riesgo el empleo industrial en la región cuyana.
Fuente Mendoza Today




